Posts Tagged ‘PRI’

Octavio Paz y Giovanni Sartori: el PRI, ni dictadura perfecta, ni blanda

marzo 21, 2013

Es memorable la acuñación de Mario Vargas Llosa de la “dictadura perfecta”, para designar al régimen autoritario del PRI durante la época del sistema político de partido hegemónico en México. Giovanni Sartori denominó al monopolio de poder del PRI, con la precisión conceptual que caracteriza al politólogo italiano, como presidencialismo autoritario. En su libro Ingeniería constitucional comparada (2008) escribe Sartori:

 

Los estudiosos estadounidenses de la política subrayan el “excepcionalismo” de su país. Sin embargo, en el ámbito de los sistemas presidencialistas México sobresale por haber sido un espécimen singular, y promete convertirse en algo todavía más especial. Si se compara con el patrón del presidencialismo de América del Sur, el mexicano nunca ha sido interrumpido por golpes militares, ni se ha caracterizado por oscilaciones entre excesos de poder arbitrario e impotencia. Además, de manera intermitente la mayoría de los países latinoamericanos ha sido presa de dictadores, pero desde hace mucho he sostenido que el presidencialismo mexicano no puede ser considerado una dictadura. Por otra parte, el presidencialismo mexicano es casi el opuesto del presidencialismo de los Estados Unidos. Mientras éste se basa en la división de poderes aquél se funda en la concentración de poder. Mientras que la historia del presidencialismo estadounidense es una de 200 años de un prolongado y exitoso presidencialismo democrático, la historia del presidencialismo mexicano es una igualmente exitosa pero de un presidencialismo autoritario. Recientemente, y con sólo permitir elecciones libres y respetar su veredicto, México ha logrado transformarse en un régimen presidencial democrático mediante un procesos sostenido y fluido (Sartori, 2008, pp.221-222).

 

En su notable ensayo Hora cumplida (1929-1985) el poeta mexicano Octavio Paz da una nueva vuelta de tuerca sobre los rasgos distintivos del régimen autoritario del PRI:

 

No es difícil advertir las analogías del sistema político mexicano con los de otros países; tampoco lo es percibir sus diferencias. Entre ellas la más notable (y más saludable) es la ausencia de una ortodoxia ideológica. Esto nos ha salvado del terror de un Estado burocrático e inquisidor, como en los países comunistas. Otro rasgo que también es positivo: puede hablarse de un monopolio del PRI pero no de una dictadura. Varias veces he dicho que vivimos en un régimen peculiar, un régimen hacia la Democracia. (Paz, Hora cumplida (1929-1985), p. 9).

 

Ni para Sartori, ni para Paz el “ogro filantrópico” era una dictadura, ni perfecta, ni blanda, su naturaleza era la de un régimen político autoritario.

 

 

El “discurso reformista” de Emilio Chuayffet

enero 11, 2013

El secretario de Educación Pública Emilio Chuayffet, declara a la opinión pública internacional la existencia de “escuelas patito” en México, cuando justamente la política educativa del salinismo abrió a la iniciativa privada el “mercado” del sector educativo sin regulación alguna. ¿Qué hace un viejo político en la Secretaría de Educación Pública? Habría que medir a Chuayfett con José Vasconcelos y Torres Bodet para dar respuesta a esta pregunta. Aquí la nota de El Economista.

El retorno del autoritarismo del PRI en la administración pública federal

noviembre 30, 2012

El politólogo Robert A. Dahl argumentaba que la organización de la administración pública respondía al poder político. En México el Servicio Profesional de Carrera de la Administración Pública Federal (SPC), con todos sus defectos institucionales, representa un mecanismo para hacer al aparato burocrático mexicano más técnico y eficiente, y a la vez diseminar el monopolio del poder político. Sin embargo, el PRI en alianza con el PVEM han resucitado la iniciativa que se promovió en el 2006, en donde se señala que los puestos de director general, por ejemplo, que maneja presupuestos y mecanismos administrativos que se traducen en control político, queden fuera de las evaluaciones de carácter técnico del Servicio Profesional de Carrera de la Administración Pública Federal. Así, estos puestos burocráticos quedarían en los téntaculos de poder del PRI, esa vieja ala autoritaria que lo caracteriza está de regreso en México. Como bien observa el CIDAC:

“Más allá de la discusión presente, esta iniciativa en los albores del regreso de un gobierno del PRI a Los Pinos, tiene una importancia simbólica mayúscula. En el pasado, una de las características de los gobiernos de aquel partido era exactamente la tradición del “quítense todos que llegan los nuevos”; es decir, que cuando gana un candidato gana su equipo y se gana todo, posiciones en el gobierno incluidas. Esta es una de las connotaciones negativas que carga el “viejo” PRI en sus espaldas. El “nuevo” PRI debe repensar, junto con la ciudadanía, si el regreso de estas prácticas no es más problemático que su abandono. El presidente electo ha llegado bajo la marca de un hombre que cumple compromisos. En los próximos días veremos qué clase de compromisos son los que pretende honrar, sobre todo en lo referente a la distribución y asignación de cargos. En estos menesteres, siempre hay una mezcla entre hacerlo con criterios de eficiencia operativa, por un lado, y de carga política, por el otro. La diferencia la hace la proporción en la cual se mezclan dichos elementos de la fórmula. ” (Fuente: CIDAC).

El horror a la restauración de Christopher Domínguez Michael, un ejercicio de memoria histórica

agosto 16, 2012

El crítico literario e historiador de las ideas Christopher Domínguez Michael ha publicado en Letras Libres del mes de agosto un apasionado e irónico ensayo sobre la vida política del PRI en paralelo con la historia de la restauración de la cultura política del  antiguo régimen francés con la llegada al poder de Luis XVIII en 1814. En el ensayo El horror a la restauración Domínguez Michael realiza una crítica ponderada sobre la metafísica de la historia del mal del PRI que se ha construido simbólicamente en las pancartas del movimiento 132.

El imaginario simbólico de la izquierda  mexicana es el punto de ataque de los dardos irónicos de Domínguez Michael, ello es comprensible si entendemos que las claves de la izquierda ideológica las entiende cabalmente el crítico literario, un converso temprano a las claves del liberalismo y la democracia. El ensayo es inteligente, pues se posiciona a contracorriente de las “caricaturas de la redes sociales” que retratan la siniestra vida política del PRI. A la vez, con el ceño fruncido y la ironía sabrosa Domínguez Michael asesta a la joven izquierda frases como “…En vez de observar a los votantes del PRI, millones en todo el país, como miraban los científicos porfirianos a los peones acasillados, cuyo voto valía una jarrita de pulque y un taco, los estudiantes, muchos de ellos nuestros futuros científicos sociales, tendrán qué indagar aquello que se oculta tras ese voto y por qué les es tan inaudito…” (Letras Libres, 23). Curiosamente  los llamados “científicos sociales” son en su gran mayoría el personal burocrático que conforman la autoridad legal y racional de la que habló Weber y que elogia Domínguez en su ensayo para hablar de la ingeniería electoral. El ensayo de Domínguez se emparenta con Hora Cumplida (1929-1985) de Octavio Paz, la diferencia radica en el tono grave del poeta frente a la luminosidad irónica, que ciega por momentos, del crítico literario.

POST EN DOCUMENTO: El horror a la restauración de Christopher Domínguez Michael, un ejercicio de memoria histórica.

Triunfo del PRI: el retorno de las prácticas autoritarias

julio 3, 2012

 Fotografía: José López Portillo.

Al escuchar por la noche del domingo 1 de julio, en la estridente voz de quien lo anunciaba, la llegada al CEN del PRI del candidato Enrique Peña Nieto, vino a mi mente el tufillo del tono de voz de los momentos estelares de la Hora Nacional, que se escuchaba en cadena nacional por la radio los días domingos, en la edad de oro autoritaria del PRI. El PRI es un partido que nunca hizo una reflexión pública sobre su pasado autoritario, que en sus prácticas políticas aún prevalecen. Al igual que en Rusia con Vladimir Putin, legado del viejo Partido Comunista, el electorado en México ha optado por el PRI con un legado autoritario, que con mirada histórica no se debe pasar por alto, por más que insistan nuestros opinadores, amantes de las encuestas que fuera de contexto histórico no nos dicen nada, solo repetir cifras, el vacío de los números.

 Fotografía: Enrique Peña Nieto.

Las viejas prácticas corporativas del PRI y sus rituales aún persisten, para entender su regreso al poder habría que atender a su discurso y rituales canónicos de esta vieja estirpe autoritaria. No es suficiente el juego democrático de las elecciones, si bien es cierto es un significativo avance, es necesario escudriñar en las prácticas políticas y en lo que Max Weber llamó en la legitimidad del poder político. Siguiendo a  Andreas Schedler en contextos como el mexicano existen prácticas propias del autoritarismo electoral. No desestimo el pluralismo del poder político de un congreso dividido, un tribunal de justicia con independencia o la instalación de  organismos autónomos como contrapesos, lo que es evidente que un retorno del PRI es la reactivación de viejas prácticas clientelares y corruptas.

Una clientela regional en donde el líder sindical -piénsese en el sindicato petrolero como botón de muestra- es a la vez el líder del PRI regional, después escala a la presidencia municipal, más tarde a una diputación o secretaría estatal, para proyectarse en el futuro a una diputación o senaduría federal dejando tras de sí una estela de clientela obediente. Recuerdo que me comentaba una persona que tenía que ir muy temprano a la casa del líder sindical petrolero priista para solicitar renovación de contrato en PEMEX. Otro trabajador de PEMEX  me comentaba que tenía que hacer limpieza en la casa del líder petrolero como “servicio social” a la comunidad. Estas son las viejas prácticas, que si bien no habían muerto, ahora resucitan con la elección de Enrique Peña Nieto. Lo que sigue es seguir ejerciendo la crítica contra un partido que representa el pasado autoritario de México, este pasado autoritario  no se puede ignorar como bien lo ha argumentado el historiador Lorenzo Meyer.

Ciudad de México, a 3 de julio de 2012

 

POST EN DOCUMENTO: El triunfo del PRI, el retorno de las prácticas autoritarias.

La Hidra mexicana de Roger Bartra

enero 17, 2012

 

Recientemente el ensayista Roger Bartra acaba de publicar en la revista Letras Libres un ensayo penetrante sobre la persistencia de la cultura política del ogro filantrópico del que hablaba el poeta Octavio Paz: las antimodernas formas clientelares, corporativas y autoritarias del PRI. El ensayo de Bartra La Hidra mexicana me ha permitido a la vez escribir una breve nota de mi relación recelosa en el pasado con el autor marxista que fue en su momento Bartra.

 

Uno de los libros obligatorios en mi formación como historiador era El Modo de Producción Asiático de Roger Bartra, en feliz compañía con La Historia del Capitalismo en México narrada en términos marxistas por Enrique Semo, ambos libros editados por la legendaria Editorial Era, que siendo joven la identificaba con el pensamiento más ortodoxo del marxismo. Ahora, como bien observó en su momento José María Espinasa, Bartra se ha tejido una tradición intelectual: no la del marxismo, sino el de la tradición del ensayo de Montaigne. En tiempos pasados en lugar de leer a Bartra, leía Vuelta de Octavio Paz. Esta nota es necesaria, pues en la presentación del ensayo La Hidra mexicana (Letras Libres, núm. 157) de Bartra se exige al PRI el examen de conciencia de la que hablaba Paz, un eco secular del cristianismo. Paz en el pasado veía con simpatía a Bartra, un “científico social” haciendo uso de la metáfora para pensar la sociedad y la política. Nos recordaba Paz que las grandes aportaciones a la cultura moderna pasaban por una lectura atenta de los clásicos: Marx, Freud, Einstein, ejercieron esta lectura atenta. La belleza ensayística y la penetrante mirada hacia los usos y costumbres de nuestras formas autoritarias, antimodernas -reflexión que no encontramos en nuestros opinadores formados en las ciencias sociales- emparentan el ensayo de La Hidra mexicana con nuestra tradición del ensayo político de Hora cumplida (1929-1985) de Octavio Paz.

 

Ciudad de México, a 17 de enero de 2012

POST EN DOCUMENTO: La Hidra mexicana de Roger Bartra.

Hora cumplida (1929-1985) de Octavio Paz

diciembre 15, 2011

Noé Hernández Cortez.

noe.hernandezcortez@gmail.com

En 1985 Octavio Paz publica un ensayo polémico Hora cumplida (1929-1985). Ha pasado un poco más de un cuarto de siglo en que apareció publicado en la revista literaria Vuelta. En este ensayo sus reflexiones políticas sobre el partido hegemónico, que era en ese momento el PRI, es iluminada por pasajes históricos del mundo clásico y mexicano. El ensayo inicia con un argumento histórico contundente: el PRI no cumplió el espíritu democrático de la Revolución Mexicana, Paz inicia así su ensayo:

 

El régimen actual nació en 1929. El programa original de la Revolución Mexicana fue esencialmente político: se proponía transformar a nuestro país en una auténtica democracia. El movimiento revolucionario triunfó pero la democracia se quedó en aspiración. (Paz, 1985:7).

 

Hace poco Yvon Grenier, autor que le ha dedicado páginas luminosas a la obra de Paz, nos ha recordado en su ensayo Lecciones para el moderno autócrata. Adiós al PRI las siguientes líneas del poeta mexicano: “Para hacer el elogio del PRI habría que pedirle prestadas a Karl Marx algunas de las expresiones con que hizo elogio de la burguesía” (Paz en Grenier, 2011). En nuestros días las prácticas autoritarias y clientelares aún persisten en la cabeza del Ogro Filantrópico: la clase política del PRI.

En su lectura analógica de la historia Paz traza un parentesco entre los clérigos del mundo novohispano y los intelectuales que reciben las prebendas del Ogro Filantrópico, es decir, entre las cómodas posiciones de los académicos en las burocracias estatales y las órdenes religiosas protegidas por la Corona Española en los siglos XVI, XVII y XVIII. Paz escribe sobre estas milicias del PRI:

 

[…] Por último, debo mencionar a los intelectuales. Su situación no es muy distinta a la de los clérigos de la época virreinal, especialmente a la de los miembros de las órdenes religiosas. Los intelectuales son parte del sistema como sus predecesores de los siglos XVI, XVII y XVIII; también como ellos, a veces son críticos y aun revoltosos. En ciertos momentos, algunos han sido conciencia del régimen. Pero en general, por desgracia, su crítica siempre ha sido ideológica. Enamorados de las abstracciones, desdeñan a la realidad.” (Paz, 1985:8)

 

Nuestros actuales opinadores y politólogos, enamorados sólo de las encuestas y estadísticas, han olvidado el arte de la reflexión política a partir de la historia, no es casual que en los programas de opinión política el comentario trivial sea el leit motiv  de la “polémica”. Hora cumplida (1929-1985) de Paz es el paisaje de la historia política del poder monopólico del PRI leída en claves –para evocar un término en desuso- de la historia universal.

  

Ciudad de México, a 14 de diciembre de 2011.

 

Referencias

Paz, Octavio, 1985, Hora cumplida (1929-1985), en Vuelta, núm. 103, pp. 7-12.

Grenier, Yvon, 2011, Adiós al PRI, Literal. Latin America Voices, núm. 26, pp. 14-16.

POST EN DOCUMENTO: Hora cumplida (1929-1985) de Octavio Paz.