Posts Tagged ‘Literatura’

Guillermo Sucre, poeta venezolano

julio 16, 2013

Noé Hernández Cortez*

Mi itinerario con Octavio Paz del poeta venezolano Guillermo Sucre, lo leí en 1998, ahora vuelvo a releer el texto y vienen a mi memoria fragmentos, que en su momento me emocionaron y me emocionan. La prosa del poeta venezolano es el de una conversación civilizada. Insisto en la conversación civilizada, en un momento en donde el ambiente político en Venezuela se ve entrampado por el ruido de la ideología. 

Escribe Guillermo Sucre sobre su amistad con Octavio Paz:

“Estaba radiante la noche (todavía invernal) en que fue a nuestro apartamento [Octavio Paz] y nos mostró el primer ejemplar del Sor Juana -aun mal encuadernado- en la edición de Seix Barral. Al salir tarde en la noche (el frío había arreciado) nos preguntó: ¿Se acuerdan de aquel Pittsburgh tan caluroso que vivimos juntos? Ya no nos vimos más, aunque la comunicación nunca se interrumpió, entre otras cosas, nos unía Vuelta.”

La belleza de la prosa de Guillermo Sucre es un milagro en nuestro continente, un espacio de conversación civilizada, un oasis en las aguas turbias de la violencia y el ruido que invaden nuestra vida pública, aquí en Mexico y allá en Venezuela.

 

 Aquí el texto de Guillermo Sucre.

 

Ciudad de México, a 15 de julio de 2013

POST EN PDF: Guillermo Sucre, poeta venezolano


*Noé Hernández Cortez, Profesor de Ciencia Política en la Universidad del Istmo, Campus Ixtepec. E-mail: noe.hernandez@flacso.edu.mx; noe.hernandezcortez@gmail.com

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Czeslaw Milosz

abril 8, 2013

 

Encuentro en el valioso proyecto de la UNAM sobre el Material de lectura, puesto en versión electrónica, la poesía del poeta polaco Czeslaw Milosz, considerado por el filósofo político Isaiah Berlin uno de los últimos grandes poetas de la segunda mitad del siglo XX. Conocí la obra de Milosz años atrás. De manera casual llegó a mis manos su novela traducida al español titulada “El poder cambia de manos”, en donde el profesor Gil, personaje memorable, traduce en la soledad al historiador Tucídides, quien creía en la subjetividad de los indiviuduos, idea a contracorriente del marxismo predominante en el ambiente intelectual de aquellos días. Milosz es también autor de un penetrante libro sobre la conciencia que cede y se compromete con el pensamiento totalitario, me refiero al penetrante libro “La mente cautiva”. Al igual que Paz, Milosz era un poeta moralista, un hombre en su siglo.

En el Material de lectura podemos leer los siguientes versos del poeta Czeslaw Milosz:

 

Oigo tu risa en el jardín. Y el olor

De la primavera loca corre por las hojas mojadas hacia mí,

Hacia mí, que sin creer en alguna fuerza salvadora

Sobreviví a otros y a mí mismo.

(Fragmento del poema DESPEDIDA de Milosz)

 

 

 

Herbert A. Simon y Jorge Luis Borges: los laberintos de la “razón”

diciembre 7, 2012
El notable politólogo Herbert A. Simon es una Ave Raris en el mundo académico de las ciencias sociales. Si bien es cierto que su fomación profesional original fue en ciencia política, su genialidad abarcó amplios campos del conocimiento como la  filosofía, la lógica, la biología, la sociología, la psicología cognitiva, la administración, ingeniería e inteligencia artificial. La fe en la ciencia hizo concebir a Simon un modelo de “hombre administrativo” que se rige, a manera de las computadoras, como un procesador que toma las decisiones “satisfactorias” que le demanda la complejidad del mundo de la administración, tanto pública como privada.
 
Herbert A. Simon pensaba que cuando el hombre se enfrenta a eventos singulares en donde tiene que tomar decisiones, actúa de acuerdo con el “programa” que lleva en su cerebro, orientándose en los laberintos del mundo. Justamente Simon concebía los laberintos como en el mundo imaginario de Jorge Luis Borges, un mundo literario invadido por los laberintos, espejos, el Otro, Spinoza, Leibniz, sonetos, bibliotecas, obsesiones que a mi parecer tienen las finas líneas de la geometría. El meticuloso Herbert A. Simon admiró tanto la obra de Borges que se atrevió a realizarle una entrevista a tan célebre personalidad literaria, sobre este encuentro Vicente Battista nos ha dejado un memorable recuento en Los senderos de Borges. Simon no encontró el modelo que pensaba estaba detrás de las narraciones de Borges, pero encontró a un hacedor de historias, ¿Borges recordaría este encuentro feliz con Simon?

El elogio de la sombra de Junichiro Tanizaki

octubre 4, 2012

Fotografía: Tomada de margen del yodo

En El elogio de la sombra de Junichiro Tanizaki se leen las siguientes líneas: “En Occidente, el más poderoso aliado de la belleza fue siempre la luz; en la estética tradicional japonesa lo esencial está en captar el enigma de la sombra. Lo bello no es una sustancia en sí sino un juego de claroscuros producido por la yuxtaposición de las diferentes sustancias que va formando el juego sutil de las modulaciones de la sombra”.

La llama doble de Octavio Paz

marzo 8, 2012

 

Leo las siguientes líneas del poeta Octavio Paz en La llama doble: “El encuentro erótico comienza con la visión del cuerpo deseado. Vestido o desnudo, el cuerpo es una presencia: una forma que, por un instante, es todas las formas del mundo. Apenas abrazamos esa forma, dejamos de percibirla como presencia y la asimos como una materia concreta, palpable, que cabe en nuestros brazos y que, no obstante, es ilimitada […]” (Octavio Paz, La llama doble, 1993:204)

John Donne: “Puedo amar a rubias y a morenas…”

noviembre 18, 2011

“Puedo amar a rubias y a morenas,
a la que finge la abundancia
y a la que esconde la indigencia;
a la que prefiere la soledad,
a la que cree, y a la que duda;
a la que siempre llora con ojos como esponjas,
y a la que es corcho seco y nunca llora.
Puedo amarla a ella, y a ella, y a ti, y a ti;
puedo amar a cualquiera
que no sea verdadera”.

 

John Donne (1572-1630)

 

Fuente: A media voz

Taller Ditoria

agosto 25, 2011

Taller Ditoria, lugar de encuentro de ediciones de autor. Nos dice la historia de Taller Ditoria que las letras de los poetas Juan Gelman, Saúl Yurkievich, Ida Vitale, José Luis Rivas, Gerardo Deniz, Gabriel Zaid, Ulises Carrión, Juan Bautista Villaseca, han tomado la forma artesanal de una edición de autor.

Jorge Luis Borges: un escritor para escritores

agosto 24, 2011

El poeta Gabriel Zaid admiraba a Michel Foucault por ser un lector de amplia mirada, para decirlo con una palabra ya en desuso, por ser un lector universal. ¿En dónde observaba Zaid al lector universal que era Foucault? Foucault era lector de Jorge Luis Borges. Esta idea vino a mi mente al leer el ensayo del crítico literario Paul de Man en el The New York Review of Books. En A Modern Master nos informa de Man la lectura actual del escritor argentino en los Estados Unidos, nos recuerda que Borges fue el traductor de John Peale Bishop, Harte Crane, E.E. Cummings, William Faulkner, Edgar Lee Masters, Robert Penn Warren y Wallace Stevens.

En México es memorable el ensayo que le dedicó el poeta Octavio Paz en la revista Vuelta hace exactamente 25 años. En El arquero, la flecha y el arco   nos dice Paz : “Empecé a leer a Borges en mi juventud, cuando todavía no era un autor de fama internacional. En esos años su nombre era una contraseña entre iniciados y la lectura de sus obras el culto secreto de unos cuantos adeptos. En México, hacia 1940, los adeptos éramos un grupo de jóvenes y uno que otro mayor reticente: José Luis Martínez, Alí Chumacero, Xavier Villaurrutia y algunos más. Era un escritor para escritores”.

 

Ciudad de México, a 24 de agosto de 2011.

 

TEXTO EN DOCUMENTO: Jorge Luis Borges. Un escritor para escritores.

Regreso a Balthus

diciembre 7, 2010

Regreso a Balthus

 

Vuelta a La conjura de los letrados de Octavio Paz

noviembre 9, 2010

Vuelta a La conjura de los letrados de Octavio Paz

Noé Hernández Cortez

La coherencia moral e intelectual de Octavio Paz correspondía a su libertad. Su palabra no obedecía a ninguna cofradía ideológica -para evocar un término que Paz lo tomaba de la institucionalidad de la Nueva España-, fuera académica o proveniente de un puesto público. Su palabra era guiada por la inteligencia y la búsqueda de la verdad. Sus ensayos eran correspondencias en su sistema de saber que recorrían los tiempos cruzados de Oriente y Occidente. Ahora a la distancia se extraña en el dominio público sus intervenciones apasionadas y guiadas por la libertad. En La conjura de los letrados escribe Paz:

Antes de entrar en materia debo tratar un punto que me atañe. No es una queja sino un desahogo y, más que un desahogo, un refrigerio, un alivio. Hace unos días cumplí setenta y ocho años. Comencé a publicar mis escritos hace sesenta. Desde entonces, no sé si por destino o por mi temperamento (carácter es destino, dice Heráclito) me he encontrado en la minoría. No lo lamento: nadar contra la corriente fortalece el ánimo y rejuvenece el espíritu. Movido por el entusiasmo o por la cólera, por lealtad a lo que pienso que es justo y verdadero o por amor inmoderado a las inciertas ideas e inestable opiniones de los hombres, he participado en muchas polémicas y disputas. Nací en un siglo batallador y en un acerbo país de peleas encarnizadas. No me arrepiento. Tampoco me envanezco: sé que hubiese sido mejor gastar esas horas conversando con un amigo, con un libro o con un árbol […] (Vuelta, 1992: 9-14)

Paz ante todo era un poeta comprometido con la palabra, el lenguaje y la libertad.

En documento: Vuelta a La conjura de los letrados de Octavio Paz.