Posts Tagged ‘Enrique Krauze’

Enrique Krauze y el ogro filantrópico

febrero 26, 2014

Noé Hernández Cortez

noe.hernandez@flacso.edu.mx

Uno de los ensayos más penetrantes sobre la democracia en México fue publicado hace treinta años: Por una democracia sin adjetivos de Enrique Krauze. Los lectores en 1984, fecha de publicación del ensayo en la memorable revista Vuelta, éramos una minoría que creíamos en las formas democráticas, frente a un sistema de partido hegemónico autoritario como lo fue y es el Partido Revolucionario Institucional (PRI). Los actuales diques de contención del PRI han sido los propios ciudadanos y las presiones de los movimientos sociales. En ese ensayo Krauze -después del bello epígrafe del poeta Coleridge- la palabra que pronuncia es la de agravio. Agravio que hasta nuestros días el Estado mexicano, con más fuerza que nunca, se ha manifestado por su ausencia en el estado de derecho. El agravio por la violación sistemática de los derechos humanos por parte del ejército mexicano y por la ausencia estatal (por omisión) en la protección física y legal de los ciudadanos. A ese Estado mexicano Krauze le tiende las manos para recibir el reconocimiento, por un ensayo escrito por un joven crítico e independiente. Quienes leímos la revista Vuelta en la década de los ochenta, me atrevería a decir, quienes nos educamos en la revista, ahora observamos perplejos como uno de sus herederos recibe del ogro filantrópico las dádivas de las que habló el poeta Octavio Paz. En la década de los ochenta leí la bella novela de Czeslaw Milosz, El poder cambia de manos, en ella el profesor Gil, historiador, refugiado en la traducción de Tucídides contempla con asombro cómo el poder cambia de manos para ser el mismo, Krauze no lo entiende así. Me reconforta saber que el poeta Aurelio Asiain, entrañable editor de la revista Vuelta, que ahora radica en Japón, siga manteniendo una independencia moral con respecto al poder. Como una vez expresó Salvador Elizondo: salí de mi casa para ver que el mundo había cambiado.

 Ciudad Ixtepec, Oaxaca, a 26 de febrero de 2014

Documento en PDF: Enrique Krauze y el ogro filantrópico.

 

El perverso discurso “antisemita” en México

enero 27, 2013

Enrique Krauze publicó hace unos días una nota sobre el resurgimiento del “antisemitismo” en México. El historiador de las ideas Isaiah Berlin gustaba de citar una frase del filósofo alemán Emanuel Kant para describir a la humanidad: el “árbol que crece torcido”, no es casual que dicha frase sea el título de un memorable libro de Berlin sobre la intolerancia y el totalitarismo en Occidente. Tal parece que en México las raíces ideológicas de izquierda y derecha se entrecuzan con los rasgos preocupantes de la intolerancia y el resentimiento. La izquierda a la que se refiere Krauze hace una lectura equivocada de la actual tragedia en el Medio Oriente.

En un ensayo histórico de 1996 de Jean Meyer titulado Ortodoxia e identidad nacional en Rusia nos explica el origen perverso del discurso “antisemita” de “Los protocolos de los sabios de Sión”, escribe el historiador mexicano:

“Por eso el tema del complot despierta siempre un eco privilegiado [en Rusia] cuando no es católico (polaco), cuando no es judío -el texto tristemente famoso “Los protocolos de los sabios de Sión” (1903) es un panfleto antisemita pergeñado por la policía zarista- , es judeocatólico (los jesuítas, el Papa, los “uniatas” de Ucrania). Lo importante es que el nacionalismo ruso, como fenómeno moderno y contemporáneo , es ortodoxo y está plagado de fantasmas, imágenes, emociones que justifican todas las guerras habidas y por haber” (Meyer, 1996:503).

Estas imágenes, fantasmas de las que nos habla Meyer desembocan en discursos intolerantes que la historia nos ha demostrado una y otra vez que terminan siempre en tragedia.

 

Sobre “El nuevo paradigma mexicano” de Jorge G. Castañeda y Héctor Aguilar Camín

noviembre 15, 2012

El ejercicio de la crítica sobre los abusos de poder político y económico del régimen autoritario del PRI, en las décadas de mayor abuso institucional  de los setenta y ochenta, fue denunciado por Octavio Paz, Gabriel Zaid y Enrique Krauze. Desde una visión universal de las ideologías, Octavio Paz exigía como higiene moral de la vida pública mexicana un examen de conciencia -en el sentido cristiano del término-, a quienes con sofismas repudiaban de las libertades políticas y económicas. Recuerdo lo anterior al leer el reciente artículo de Héctor Aguilar Camín y Jorge G. Castañeda, El nuevo paradigma mexicano, publicado en la revista Nexos. Convertidos al liberalismo más ortodoxo, Héctor Aguilar Camín y Jorge G. Castañeda, quienes en el pasado inmediato de la vida pública mexicana defendían justamente lo contrario a sus diez mandamientos liberales. En ese sentido, Octavio Paz y Enrique Krauze, son la vena liberal -entiéndase fundamentalmente el liberalismo político- más consistente y que en los tiempos nublados de la cultura política mexicana hablaron de la democracia sin adjetivos, entendida en su dimensión política y no en el lenguaje económico en que ahora hablan Héctor Aguilar Camín y Jorge G. Castañeda.

Hugo Chávez. La historia como autobiografía por Enrique Krauze

octubre 3, 2012
La revista Letras Libres ha publicado el capítulo Hugo Chávez. La historia como autobiografía del libro  Redentores. Ideas y poder en América Latina del historiador y ensayista Enrique Krauze.

Sobre el populismo en Letras Libres: Guy Sorman, César Cansino, John P. McCormick, Cas Mudde y Enrique Krauze

abril 14, 2012

Noé Hernández Cortez*

El consejo de redacción de Letras Libres se dedicó en su Dossier –de su más reciente edición (abril, 2012) a reunir un conjunto de ensayos que versan sobre el fenómeno político del populismo. Como lo anuncia la entrada de la edición, tres ensayos son ponencias presentadas en la Universidad de Princeton, durante un seminario en torno a descifrar los rasgos distintivos del populismo: Sobre la distinción entre democracia y populismo del profesor en ciencia política John P. McCormick; Reflexiones sobre un concepto y su uso del politólogo holandés Cas Mudde; y En torno al populismo del historiador liberal Enrique Krauze. Acompañan a este conjunto de reflexiones dos penetrantes ensayos: El fin de la historia retrocede en Europa del filósofo y economista francés Guy Sorman; y Populismo en México: Recuento de daños del filósofo y politólogo César Cansino.

Mi primera impresión al leer estos ensayos es la bella edición y la coherencia temática que no es común encontrar en las revistas académicas. Además la traducción, en particular del ensayo de Cas Mudde, autor más cercano a mí, por parte de Marianela Santoveña, es sobria e impecable. Por otra parte, creo no exagerar que en nuestra vida intelectual mexicana no circula en estos días un ensayo tan polémico y apasionado como el de Guy Sorman, quien nos recuerda una tradición cultural que escribió a contracorriente de los autoritarismos del siglo XX:

 

“…Pero ¿no es la virtud de la democracia confiar el poder a los mediocres con la única condición de que ese ejercicio del poder esté limitado en el tiempo? Sin duda, y en último lugar, la defensa y la ilustración intelectual de la democracia liberal deja mucho que desear: nos faltan los Karl Popper, los Friedrich Hayek, los Raymond Aron, los Milton Friedman, los Octavio Paz que afirmen la superioridad espiritual y operacional de la democracia.” (Letras Libres, abril, 2012).

 

Y más adelante Sorman fustiga:

 

“…Además de los populistas étnicos y revolucionarios inquieta el espacio mediático y político que han conquistado los ‘tontos inútiles’ en tiempo de ‘crisis’.” (Letras Libres, abril, 2012).

 

El ensayo de César Cansino es una reflexión histórica sobre los males del populismo en la historia inmediata de México, en particular la grandilocuencia de los discursos populistas de Luis Echeverría y José López Portillo, cuyas consecuencias fueron saldos negativos en el manejo de la economía. El populismo en México son reacciones a gobiernos “deslucidos” que les antecedieron, así los gobiernos populistas de Luis Echeverría y José López Portillo son la reacción a los gobiernos apáticos de Adolfo López Mateos y Gustavo Díaz Ordaz, el populismo neoliberal de Carlos Salinas de Gortari es una respuesta a la sobria administración de Miguel de la Madrid, y el populismo de Vicente Fox una reacción al gobierno tecnocrático de Ernesto Zedillo.

El gran ausente de este Dossier sobre el tema del populismo es el filósofo argentino Ernesto Laclau. El único que lo comenta explícitamente es justamente César Cansino, quien de paso le realiza una crítica en los siguientes términos:

 

“…Por lo que respecta al populismo clásico de Cárdenas, que coincide con los de Getulio Vargas en Brasil o Juan Domingo Perón en Argentina, surge en un contexto con fines autoritarios, por más que algunas analistas –aquí se refiere a Ernesto Laclau– quieran ver en él una fuerza fundamental en la democratización del país gracias a la incorporación simbólica y efectiva de amplios sectores populares que se encontraban excluidos tanto política como económicamente.” (Letras Libres, abril, 2012).

 

Ernesto Laclau es un autor fundamental para polemizar sobre el fenómeno del populismo. Laclau es autor de una teoría del populismo desde la mirada del discurso y la historia. Asimismo, el pensador argentino emprende un diálogo para comprender el populismo con la teoría de la elección racional, la teoría comunicativa de Habermas y la teoría política liberal de John Rawls, todo ello desde su lectura personal de la modernidad y del marxismo.[1] Cuestiones que ciertamente pasa por alto César Cansino sobre Laclau para comprender su noción de democracia radical. En México, en las revistas culturales de acceso a un mayor público, quienes han polemizado con Laclau son el antropólogo Roger Bartra y el ensayista Jesús Silva Herzog-Márquez.

Los ensayos de Cas Mudde y John P. McCormick son una reflexión desde la tradición de la ciencia política americana. Si bien es cierto que Mudde es un politólogo europeo, su discusión intelectual se nutre de la ciencia política americana. Mudde registra en su ensayo la preocupación por definir conceptualmente a lo que llamamos “populismo”, tomando las lecciones de lógica aristotélica del politólogo italiano Giovanni Sartori, construye un concepto de populismo que le ha permitido realizar indagaciones empíricas sobre el populismo de los partidos de derecha en Europa.

Así con estos instrumentos lógicos Mudde define al populismo como “una ideología de núcleo poroso, que considera que la sociedad está dividida en dos grupos homogéneos y antagónicos –‘el pueblo puro’ frente a ‘la élite corrupta’ –, y que sostiene que la política debería ser una expresión de la volonté générale (voluntad general) del pueblo” (Mudde, Letras Libres, 2012). Uno de los propósitos de Mudde en sus investigaciones consiste en proporcionar estrategias metodológicas para indagar empíricamente el fenómeno del populismo.

John P. McCormick se asoma a sus estudios de historia política para trazar la distinción entre democracia y populismo. Al igual que Pierre Rosanvallon, quien considera al populismo como un fenómeno político inherente a la democracia moderna, McCormick desde la Universidad de Chicago escribe estas conclusiones:

 

“…Mientras que es preferible en términos normativos una democracia en la que la gente en efecto se gobierna a sí misma por encima de casi todas las formas del populismo, alguna variante de este último debería ser absolutamente necesaria para hacer que las repúblicas[2] electorales modernas sean más democráticas verdaderamente…” (Letras Libres, abril, 2012).

 

El historiador liberal Enrique Krauze cierra el Dossier con su ensayo En torno al populismo. Siendo reciente su investigación apasionada sobre la Venezuela de Hugo Chávez, Krauze se ha sumergido a discutir los temas de populismo de manera más sistemática. De hecho cuenta Krauze en su libro El poder y el delirio que interesado por el concepto de “pueblo” estableció un fructífero diálogo con Luis Fernando Lara y Julio Hubard quienes le “aportaron reflexiones sobre el concepto lingüístico y teológico de ‘pueblo’.” (Krauze, 2008:16).

Ernesto Laclau ha argumentado que el populismo encarnado en el discurso del líder articula un conjunto de demandas insatisfechas de los ciudadanos, para articular dichas demandas el líder asume en su discurso la construcción de “pueblo”, de esta manera unifica las demandas fragmentadas del mundo social. Cas Mudde observa con escepticismo que la presencia del líder sea un rasgo distintivo del populismo, no obstante Enrique Krauze, más cercano a la idea de líder de Laclau, escribe en su ensayo:

 

“Para llevar a cabo su proyecto, el populista utiliza como vehículo fundamental la palabra amplificada en la plaza pública. Los demagogos existen desde los griegos, pero los populistas son producto de la sociedad industrial de masas y del megáfono. El populista se apodera de la palabra y fabrica la verdad oficial. Una vez investido en intérprete predominante o único de la realidad (o en agencia pública de noticias), el populista aspira a encarnar esa verdad total y trascendente que las sociedades no encuentran -aunque a menudo aspiran a ella- en un Estado laico…” (Letras Libres, abril, 2012).

 

En esta idea del líder populista se aproximan el filósofo de tradición marxista Ernesto Laclau y el historiador liberal Enrique Krauze. Así el Dossier de Letras Libres de abril es una invitación a tender un diálogo, desde distintas áreas de estudio, sobre el rostro siempre oculto de la democracia moderna: el populismo.

 

Referencias bibliográficas

Cansino, César, 2012, “Populismo en México: Recuento de daños”, en Letras Libres, núm. 160, pp. 24-27.

Ernesto Laclau, 2010, La razón populista, México, Fondo de Cultura Económica.

Krauze, Enrique, 2008, El poder y el delirio, México, Tusquets Editores.

Krauze, Enrique, 2012, “En torno al populismo”, en Letras Libres, núm. 160, pp. 14-16.

McCormick, John P., 2012, “Sobre la distinción entre democracia y populismo”, en Letras Libres, núm. 160, pp. 21-23.

Mudde, Cas, 2012, “Reflexiones sobre un concepto y su uso”, en Letras Libres, núm. 160, pp. 16-20.

Sorman, Guy, 2012, “Fin de la historia retrocede en Europa”, en Letras Libres, núm. 160, pp. 28-32.

Ciudad de México, a 13 de abril de 2012.


* Noé Hernández Cortez es Doctor en Ciencias Sociales con especialidad en Ciencia Política por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO, Sede México). E-mail: noe.hernandez@flacso.edu.mx

[1] Ernesto Laclau, 2010, La razón populista, México, Fondo de Cultura Económica.

[2] Ecos intelectuales de la noción de república de Nicolás Maquiavelo y Bernard Manin.

 

POST EN DOCUMENTO: Sobre el populismo en Letras Libres, Guy Sorman, César Cansino, John P. McCormick, Cas Mudde y Enrique Krauze

Personas e ideas de Enrique Krauze

febrero 10, 2012

Uno de los libros fundamentales de la tradición liberal en México es el libro Personas e ideas del historiador Enrique Krauze. Tengo en mis manos la ya vieja edición de Vuelta de 1989 -en la bella colección La reflexión- en cuya solapa viene anunciado por el pensador liberal y crítico literario José Guilherme Merquior, el banquete de personas e ideas que nos depara el libro. Diría que es un libro esencial para conocer las ideas desde distintos ángulos de reflexión del quehacer intelectual. En amena charla el libro recorre las ideas de Irving Howe,  Isaiah Berlin, Joseph Maier, Leszek Kolakowski, Hugh Thomas, Emmanuel Le Roy Ladurie, Charles Hale y Octavio Paz.

En el diálogo entre Krauze y Octavio Paz titulado Caminos andados y desandados hay un bello pasaje sobre la conexión entre historia y poesía, el poeta mexicano nos dice:

 

La relación entre poesía e historia: sí son dos cosas distintas, pero hay un momento en que se cruzan. Un gran historiador dijo que los historiadores son profetas del pasado. Yo cambiaría un poco la frase: los historiadores son los poetas del pasado. Sin visión poética no hay visión histórica. Y esto se ve en todos los grandes historiadores, lo mismo en los griegos y latinos que en Vico y en Michelet. También Marx ve la historia con ojos de poeta y no solamente de economista o de historiador. En cuanto a mí: yo no soy historiador pero sí un hombre que vive profundamente la historia… (Octavio Paz en Krauze, 1989: 194).

 

Enrique Krauze quien ha sido atento lector de la biografía y la historia de las ideas inglesas cree, al igual que Keynes, en el poder de las ideas.

 

Referencias

Krauze, Enrique, 1989, Personas e Ideas, México: Vuelta.

 

Ciudad de México, a 09 de febrero de 2012.

 

EN DOCUMENTO: Personas e Ideas de Enrique Krauze.

Enrique Krauze y la Editorial Clío

septiembre 26, 2011

El periódico El Universal publica el día de hoy Entrevista con Enrique Krauze, historiador.

Cuando la fe sirve a la democracia por Enrique Krauze

agosto 8, 2011

En su artículo Cuando la fe sirve a la democracia Enrique Krauze nos da las claves religiosas y políticas del movimiento del poeta Javier Sicilia. El registro político y moral del texto de Enrique Krauze, nos recuerda que la democracia se fortifica por alientos espirituales diversos, en este caso por la fe católica. Es un llamado al examen de conciencia que exigía Octavio Paz para la vida pública.

Democracias en crisis de Jesús Silva Herzog-Márquez

agosto 1, 2011

Jesús Silva Herzog-Márquez publica el día de hoy una nota sobre Antonio Gramsci. Me detengo en una reflexión de Jesús: Gramsci encontraba “en el florentino[Nicolás Maquiavelo] el aire para escapar del economicismo, esa simplificación de los malos lectores que reducían la historia al juego de las fuerzas económicas”. En nuestra plaza pública justamente se extraña la reflexión política desde el ámbito de la cultura, jugando con la analogía de Jesús, podemos decir que predominan los malos lectores. Este texto de Jesús corresponde a una tradición periodística de reflexión política en México: la de Octavio Paz, Gabriel Zaid, Enrique Krauze, Carlos Monsiváis y Christopher Domínguez Michael, aire de reflexión política que se extraña en nuestros días en nuestra vida pública.

Hugo Chávez: poder, política y lo desconocido

julio 5, 2011

Noé Hernández Cortez

noe.hernandezcortez@gmail.com

 

Juan García Ponce es uno de los escritores metafísicos que entreveía y trazaba con tenues líneas los claroscuros del hombre: el amor, el poder, la melancolía, la sensualidad, la mujer, la muerte, la soledad. Amante de la literatura de Robert Musil, Ponce escribió penetrantes ensayos en donde se entrecruzan las esferas del poder, la política y lo desconocido. Juan García Ponce ilumina la dimensión de la política en sus conexiones más íntimas: la reflexión sobre lo desconocido y el poder. La política comprendida desde este ángulo de reflexión toma una textura más humana. En México, el “biógrafo del poder”, el historiador Enrique Krauze ha escrito piezas narrativas claves sobre la dimensión humana del poder, la política y lo desconocido. Su retrato sobre la “fractura de carácter” de Luis Donaldo Colosio es una pieza narrativa memorable escrita entre los registros de la tragedia y la historia política. El poeta Octavio Paz cuestionaba a la ciencia política por el abandono y el olvido del estudio y lectura de la tragedia clásica, en particular nos recordaba las tragedias de carácter político de William Shakespeare.

Ahora Hugo Chávez nos presenta esta dimensión humana del poder. Al igual que François Miterrand, Chávez ha sido tocado por lo desconocido. En su discurso del día de ayer en el balcón del Palacio de Miraflores, Hugo Chávez exclamó: “¡Esta nueva batalla también la ganaremos juntos!”,(El Universal, 04.07.11) al leer esta expresión de Chávez recordé las primeras frases del ensayo de Juan García Ponce en Auto de fe: “‘Nada teme más el hombre que ser tocado por lo desconocido’, afirma la primera frase de Masa y Poder, el monumental libro de Elías Canetti […] Todos hemos pasado por ella, aún sin saberlo o sin reconocerla; muy pocos la hemos reflexionado al reconocerla […]”.

 

Ciudad de México, 05 de julio de 2011.

Texto en documento: Hugo Chávez; poder, política y lo desconocido