Archive for octubre, 2012

El triunfo de Hugo Chávez y la erosión de la libertad económica

octubre 25, 2012

Fotografía: The Economist

Noé Hernández Cortez*

 

De acuerdo con el Consejo Nacional Electoral de Venezuela el candidato del oficialismo Hugo Rafael Chávez Frías obtuvo el 55.13% de la votación, contra el 44.25% del candidato de la oposición Henrique Capriles Radonski en las elecciones presidenciales celebradas el pasado 7 de octubre en Venezuela. Con este triunfo de Hugo Chávez el proyecto de la Revolución Bolivariana se prolonga por seis años más. Una primera radiografía de estas elecciones presidenciales en Venezuela consistiría en observar que el alto abstencionismo de las últimas elecciones estuvo ausente, pues la participación electoral en estas elecciones del 7 octubre alcanzaron el 80.56% de participación electoral. Por otra parte, podemos considerar que la oposición también triunfó en estas elecciones, pues ha obtenido una votación significativa no lograda en elecciones anteriores al estar a solo 10.61% del candidato oficial ganador.

A pesar de la aplanadora mediática durante la campaña electoral y el discurso violento del que dispuso Hugo Chávez, la Mesa de la Unidad Democrática en torno a su candidato Henrique Capriles logró construir un nuevo escenario político a través de un discurso democrático y la idea de una casa común a través de un lenguaje republicano frente a una sociedad desgarrada por la polarización ideológica. Con respecto al discurso republicano Henrique Capriles se acerca más a Simón Bolívar, que Hugo Chávez con su imagen distorsionada del Libertador. El reciente triunfo electoral de Hugo Chávez, legitimada por la oposición, nos plantea preguntarnos por el estado actual de su gestión de gobierno articulado en su política económica del socialismo del siglo XXI. Ante esto cabe preguntarse ¿Cuál es el estado actual de la economía venezolana en términos de libertad económica? ¿Es el socialismo del siglo XXI un modelo económico alternativo al “imperialista” modelo liberal? En ese sentido, teniendo en cuenta el triunfo de Hugo Chávez, es relevante asomarse a algunos indicadores económicos para observar el actual estado de la libertad económica del gobierno del socialismo del siglo XXI en Venezuela, para ello he tomado un conjunto de indicadores sobre competitividad económica global, derechos de propiedad y la facilidad para hacer negocios, información provista por instituciones internacionales, inicio con la tasa de inflación indicador sensible para analizar los costos de oportunidad que ofrece el país en cuanto a la inversión extranjera directa. Veamos algunos números.

Inflación

De acuerdo con el Banco Central de Venezuela (BCV) la tasa de inflación acumulada en el país para agosto de 2012 fue de 9.8%, mientras que la tasa de inflación anualizada fue de 18.1%, por supuesto que el Banco Central de Venezuela ve con optimismo estas cifras, pues considera que son inferiores a las metas inflacionarias estimadas por el Gobierno Federal para este 2012 que oscilan entre el 20% y 22%.

Competitividad económica global

En la evaluación que realiza el Foro Económico Mundial (World Economic Forum) sobre competitividad económica a nivel global entre los distintos países, en el rankeo del Índice de Competitividad Global 2011-2012 (The Global Competitiveness Report 2011-2012), Venezuela ocupa el lugar número 124 con una calificación de 3.51, le sigue Nepal con 3.47; para comparar el desempeño de Venezuela en materia de competitividad económica entre países de América Latina tenemos que Chile se encuentra en la posición número 31 con 4.70 puntos; Perú ocupa el lugar número 67 con 4.21 puntos y Colombia ocupa el lugar número 68 con una calificación de 4.20. México está en la posición número 58 y Argentina en el 85, con 4.29 y 3.99 puntos respectivamente, estos países latinoamericanos en cierto sentido semejantes a la economía venezolana se encuentran muy alejados de la posición que guarda la competencia económica en Venezuela.

 

Derechos de propiedad

Hernando de Soto nos has demostrado que los países que tienen un fuerte estado de derecho, que permita la protección y garantice los derechos de propiedad de sus ciudadanos, manifiestan de manera positiva crecimiento económico. En el reporte del 2012 del Índice Internacional de los Derechos de Propiedad (2012 Report. International Property Rights Index), se evalúa la fortaleza de los derechos de propiedad en 130 economías, las cuales representan el 97% del PIB mundial. En ese sentido los cinco primeros países mejor evaluados en el rankeo del Índice Internacional de los Derechos de Propiedad 2012 son los siguientes (ver Tabla No. 1):

Tabla No. 1. Los cinco primeros países mejor evaluados en el Índice Internacional de los Derechos de Propiedad.
Posición País   Puntaje
1 Finlandia : 8.6
2 Suecia : 8.5
3 Noruega : 8.3
3 Singapur : 8.3
3 Suiza : 8.3
Fuente: 2012 Report. International Property Rights Index

Por otra parte, comparemos a Venezuela con países de América Latina (ver Tabla No.2).

Tabla No. 2. Posición de algunos países de América Latina en el ranking del Índice Internacional de los Derechos de Propiedad.
Posición País   Puntaje
28 Chile : 6.7
69 Colombia : 5.2
76 México : 5
76 Perú : 5
87 Argentina : 4.7
128 Venezuela : 3.4
Fuente: 2012 Report. International Property Rights Index

Es importante subrayar que Venezuela está apenas una posición debajo de Libia que ocupa la posición 129 y de dos con respecto a Yemen lugar 130 de la clasificación, con 3.1 y 3.0 del rankeo respectivamente.

El clima de los negocios

La importancia que cobra el clima de los negocios en un escenario transparente propio de una economía global cada vez toma mayor relevancia tanto para los gobiernos como para las empresas. Las empresas requieren de ambientes económicos y legales de certidumbre para reducir sus costos de transacción, en ese sentido las instituciones internacionales como el Banco Mundial (BM) y la Corporación Financiera Internacional (IFC, por sus siglas en inglés) se han visto en la tarea de evaluar y medir los ambientes de negocios de los países. El estudio del 2012 titulado Haciendo negocios en un mundo más transparente (Doing Business 2012) mide el grado de regulación económica que incentivan el buen desempeño de las empresas, así como el diseño del marco legal que garantice y proteja los derechos de propiedad. El estudio evalúa 183 economías comparables entre sí. De acuerdo con este estudio del 2012 el rankeo de los primeros cinco lugares que favorecen un ambiente para hacer negocios se encuentran Singapur; RAE de Hong Kong, China; Nueva Zelanda; EE.UU. y Dinamarca, respectivamente.

Ahora comparemos el rankeo de la facilidad para hacer  negocios en Venezuela con países de América Latina en la siguiente Tabla No. 3

Tabla No. 3 Clasificaciones en facilidad de hacer negocios en algunos países de América Latina
Clasificación en el 2012 País
39 Chile
41 Perú
42 Colombia
53 México
113 Argentina
177 Venezuela
Fuente: Doing Business 2012

Hay que destacar que Haití ocupa el lugar número 174, tres posiciones abajo de Venezuela, lo que indica que en Haití existe un clima más propicio para hacer negocios que en Venezuela. Así, con este recuento de los indicadores de libertad económica en que participan los países democráticos del mundo, observamos que el modelo económico del socialismo del siglo XXI impulsado por la Revolución Bolivariana de Hugo Chávez no ha rendido los frutos esperados, más bien ha erosionado la libertad económica a cambio de un desmesurado derroche de la renta petrolera.

 

 

Ciudad de México, a 25 de octubre de 2012.

 

DOCUMENTO DEL POST: El triunfo de Hugo Chávez y la erosión de la libertad económica


*Noé Hernández Cortez es Doctor de Investigación en Ciencias Sociales con especialidad en Ciencia Política por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, FLACSO, Sede México. E-mail: noe.hernandez@flacso.edu.mx; noe.hernandezcortez@gmail.com

Alvin E. Roth y Lloyd S. Shapley, Premio Nóbel de economía: ¿la economía como ingeniería?

octubre 17, 2012

Alvin E. Roth y Lloyd S. Shapley son los economistas laureados con el Premio Nóbel de Economía 2012. El economista e historiador de las ideas de la escuela austríaca de Economía, Mario Rizzo argumenta en su nota “Economics” Nobel Prize – 2012 edition, que no concibe a la economía en los términos del premio nóbel de economía 2012 Alvin Roth, como una “disciplina ingenieril”, pues para Mario Rizzo la economía “nace con el deseo de construir y explicar el orden espontáneo de los mercados”. De ahí que en su nota la palabra “Economics” esté entrecomillada, pues duda de una economía que construya el conocimiento como un modelo similar al de la ingeniería. La economía como ingeniería estaría limitada a un campo muy especializado, cuya contribución al conocimiento sería meramente técnico, contribución que con mirada escéptica lo observa Mario Rizzo.

Cuba, la ley de migración y el gran exiliado

octubre 17, 2012

El poeta Derek Walkott llamó al gran escritor y periodista cubano Guillermo Cabrera Infante “el gran exiliado”. En su ensayo Cabrera Infante: el gran exiliado, Walkott nos recuerda que Cabrera Infante sale de la Isla el 3 de octubre de 1965 rumbo a Bélgica. Los recuerdos londinenses de Cabrera Infante es el de una Habana que evoca los colores, la música, la literatura, el clima de un tiempo presente en una memoria remota, recuerdos propios de un exiliado.

En estos días nos enteramos que la tiranía política de los Castro han reformado su Ley de Migración, que data de 1976. Para dar el visto bueno a los cubanos que podrán entrar o salir de la isla, el artículo 23 de esta Ley de Migración reformada, por ejemplo dice: “Los ciudadanos cubanos residentes en el territorio nacional no pueden obtener pasaporte corriente mientras se encuentran comprendidos en alguno de los supuestos siguientes:… d). Cuando razones de Defensa y Seguridad Nacional así lo aconsejen… f). Carecer de la autorización establecida, en virtud de las normas dirigidas a preservar la fuerza de trabajo calificada para el desarrollo económico, social y científico-técnico del país, así como para la seguridad y protección de la información oficial…” con los enunciados de estos incisos de la “nueva” Ley de Migración cubana uno pensaría más en los téntaculos de esta caduca tiranía, que de una liberalización migratoria. Lo más seguro que si viviera Cabrera Infante se le negaría la entrada a su país por “razones de Defensa y Seguridad Nacional”.

 

La disciplina partidaria en México: un recuento teórico

octubre 15, 2012

La disciplina partidaria en México: un recuento teórico.*

 

Noé Hernández Cortez**

 

Resumen

El objetivo del presente trabajo es trazar en sus líneas generales el estudio de la variable disciplina partidaria en los regímenes presidencialistas latinoamericanos, para posteriormente realizar una revisión sobre los avances teóricos en esta línea de investigación en México. La variable institucional disciplina partidaria permite explicar en gran medida los poderes partidarios que tiene el presidente mexicano en el entorno de un gobierno dividido para fijar su propia agenda legislativa. He ahí la importancia de la disciplina partidaria para conocer las consecuencias que tienen en la aplicación de la política de gobierno por parte del ejecutivo.

 

Palabras claves: México, disciplina partidaria, Sistemas Políticos, Presidencialismo, Parlamentarismo

 

Génesis del debate en América Latina

El debate en el cual se contextualiza nuestra investigación es una vertiente teórica que surge a partir de que Latinoamérica abandona los autoritarismos populistas y dictatoriales para dar paso al nacimiento o renacimiento del ejercicio democrático. Una vez que Latinoamérica ve despejado el “tiempo nublado” -como le llamó Octavio Paz a esta época de autoritarismos en la década de los 70’- ahora América Latina mira su horizonte hacia la consolidación de la democracia en sistemas presidencialistas de gobierno, teniendo en frente riesgos y oportunidades  a causa de las dificultades que presenta el diseño institucional presidencial para las funciones de la gobernabilidad.

En este contexto histórico surge el debate académico sobre el tema Presidencialismo versus Parlamentarismo. Como sabemos dicho tema lo puso en la mesa de debate en los círculos académicos latinoamericanos Juan J. Linz  a partir de su estudio sobre la exitosa transición a la democracia en España. El argumento general de Linz es el siguiente: desde la lógica del diseño institucional el sistema parlamentario genera estabilidad política, por el contrario el sistema presidencialista   genera inestabilidad política, para ahondar en este argumento ver el caso de estudio que nos presenta Linz para Latinoamérica, el proceso de inestabilidad política que presentó Chile para dar origen a la dictadura de Augusto Pinochet, desembocando en el quebrantó de su democracia.

Juan J. Linz ha estudiado la polarización entre las fuerzas políticas en los congresos de sistemas presidencialistas, en los cuales los juegos estratégicos de los actores políticos es de suma cero, bajo esta lógica el congreso entra en una parálisis legislativa dejando solo al ejecutivo en los problemas más apremiantes para la toma de decisiones en las políticas públicas. En este contexto, argumenta Linz que el sistema presidencialista es más propenso a generar gobiernos divididos, en este entorno los partidos políticos no tienen incentivos para cooperar con el ejecutivo, lo que pone en peligro a la democracia misma pues genera inestabilidad política. Linz, ante estos eventos políticos en los sistemas presidencialistas, propone como solución de diseño institucional las virtudes del parlamentarismo.

Existen otros estudios clásicos como los de Matthew Shugart y John Carey (1997), que si bien no consideran como alternativa al parlamentarismo si abren la línea de investigación hacia el rediseño institucional del presidencialismo desde la óptica del diseño constitucional, el sistema electoral y el sistema de partidos. Estos autores consideran que si se introducen al sistema presidencialista: 1).Un sistema de mayoría simple para la elección del presidente, sin segunda vuelta; 2). Representación proporcional con distritos de baja magnitud para contrarrestar la división al interior del sistema de partidos; se logrará un gobierno unificado.

En resumen Juan J. Linz (1971) considera que la inestabilidad política que generan los sistemas presidencialistas en Latinoamérica es debido a su diseño constitucional. Por otra parte, Matthew Shugart y John Carey (1997) consideran que hay que buscar salidas a la inestabilidad política de los sistemas presidencialista a partir de reformas desde el propio sistema.

 

El contexto mexicano

Debido a este debate iniciado por Juan J. Linz se empezaron a investigar los temas de  gobernabilidad, la relación entre poderes, las limitaciones del poder Ejecutivo, las funciones de los congresos en los regímenes presidencialistas  y el sistema de partidos en Latinoamérica.

En 1996 un joven politólogo mexicano (Lujambio: 1996) reúne a un conjunto de investigadores y publican un libro con el título de Poder Legislativo. Gobiernos Divididos en la Federación Mexicana obra que pone en la mesa de discusión una serie de temas concernientes a los congresos locales en México. Más tarde, el propio Alonso Lujambio (2000) en colaboración con Horacio Vives Segl publica un libro en donde madura sus ideas sobre el gobierno dividido, pero ahora desde una perspectiva de la historia reciente de México, nos referimos al libro El Poder Compartido. Un ensayo sobre la democratización mexicana. Es en este texto en donde en una visión de conjunto Lujambio cuenta la historia de cómo empezó a compartirse el poder entre los partidos políticos desde la base de la pirámide estatal, es decir, desde el municipio, pasando por los gobiernos estatales hasta llegar a la cúspide de los poderes federales. De acuerdo con Lujambio 1974 es el año axial en donde algunas reformas estatales -en total en 17 estados de la federación- dan cabida al sistema electoral mixto introduciendo la figura de  diputados de partido. Estas reformas estatales entre febrero de 1974 y agosto de 1977  abrieron el camino a la pluralidad política que empezaba a manifestarse tímidamente en los congresos locales.[2] Esta misma pluralidad política llegó a la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión en 1997, por primera vez el partido del Ejecutivo perdía la mayoría absoluta, es decir, el 50% más uno de los curules.

Con la alternancia política en el poder ejecutivo en el 2000, el Poder Legislativo empezó a jugar un papel cada vez más importante, actuando como contrapeso del poder Ejecutivo. [3] El juego político que empezó a desempeñar el Legislativo ya no era solo pasivo, sino que se convirtió en un factor decisivo para la gobernabilidad en México. Esta relevancia del Legislativo –como lo explicamos líneas arriba- ha sido ya tratada por algunos estudiosos desde distintos enfoques, en particular nuestro trabajo de investigación aquí presentado se inserta en el tema de la disciplina partidaria en el Legislativo.

 

Algunas definiciones

Hay distintas definiciones sobre la disciplina partidaria, enumeraremos primero algunas definiciones para posteriormente en el siguiente apartado señalar el estado del arte desde donde se debate nuestro tema de indagación. Una primera aproximación la encontramos en el pensador Giovanni Sartori (1996:205-210), quien desarrolla el tema afirmando que la votación disciplinada entre los partidos es más fundamental para los sistemas parlamentarios que para los sistemas presidenciales. Amparo Casar (2000)  la define así: “en rigor, el término disciplina se refiere al acatamiento de los legisladores de la línea dictada por el líder del partido o de la fracción parlamentaria”. Por otra parte para Daniela Giannetti y Michel Laver (2005:2) la disciplina partidaria es “resultado de los juegos estratégicos al interior de los partidos políticos, en los cuales los legisladores como miembros del partido responden a las recompensas o castigos determinados por el régimen de toma de decisiones, sin importar si apoyó esa decisión”. Para los objetivos de nuestro estudio hemos elaborado una definición de estos tres últimos autores, en síntesis la disciplina partidaria “es el acatamiento de los legisladores –motivada por las recompensas o castigos- en la línea dictada por el líder del partido o de la fracción parlamentaria, sin importar si apoyaron individualmente esa decisión”.

 

La disciplina partidaria en México: perspectivas teóricas.

La literatura sobre los estudios de la disciplina partidaria en México es muy reciente. No obstante la riqueza conceptual es impresionante. En la investigación de Everardo Rodrigo Díaz Gómez se cita una hipótesis interesante en este campo formulada por Alonso Lujambio. Dicha hipótesis señala que “en un sistema de mayoría simple para la elección presidencial (sin segunda vuelta) y con un sistema de partidos que presenta un formato de fragmentación moderada, puede esperarse que los partidos de oposición no quieran cooperar con el partido del presidente, debido a que en su estrategia de corto plazo priorizan la probabilidad de una victoria próxima en la competencia electoral”.(2006: 48) Para poner a prueba sus supuestos, como indica Díaz Gómez, Lujambio estudió 138 votaciones en el pleno legislativo de la 57 Legislatura de la Cámara de Diputados, confirmando así sus supuestos.

María Amparo Casar en su estudio titulado El proceso de negociación presupuestal en el primer gobierno sin mayoría: un estudio de caso analiza el andamiaje normativo en que se da el proceso de negociación del presupuesto del primer gobierno sin mayoría (1997), en particular estudia la importancia que cobra el ejecutivo en esta negociación con el ejecutivo. Es un trabajo que permite conocer la metodología para investigar el trabajo legislativo desde una perspectiva cuantitativa.

Benito Nacif (2002) explica el fenómeno de la disciplina partidista en México a través del modelo de Principal-Agente. [4] Para Nacif existen cuatro factores que determinan la disciplina parlamentaria, a saber: a) los líderes de los partidos nacionales, b) los legisladores son agentes de los dirigentes nacionales de los partidos. Por otra parte, los líderes de las fracciones parlamentarias actúan como monitores. C) El gobierno interno de los congresos da a los líderes de los grupos parlamentarios instrumentos para premiar y castigar. D) Clausula de no reelección provoca que los legisladores dependan de los dirigentes nacionales, recordemos que en México cierta parte de candidatos a ocupar asientos en el legislativo se da por medio de listas cerradas, dándole un alto grado de control al dirigente nacional del partido sobre los legisladores.

En el seminario El Gobierno Dividido en México: Riesgos y Oportunidades celebrado el 6 y 7 de mayo del 2002, Luis Carlos Ugalde presentó su trabajo La disciplina Partidista en México, en donde expone de manera parsimoniosa el problema. Lo interesante de este trabajo es que define con precisión algunos determinantes que condicionan la disciplina partidaria, a saber: a) reglas electorales, b) reglas internas del Congreso c) estatutos de los partidos d) reglas informales de gobernadores. El punto d) es interesante porque toca las reglas informales de los gobernadores, cuando la mayoría de los estudios se centra exclusivamente en las reglas formales que determinan la disciplina partidaria.

Desde una perspectiva cuantitativa Weldon (2006) realizó estudios empíricos sobre la disciplina partidaria en la Cámara de Diputados entre los años de 1998 y el 2002. Aquí explicaremos su índice de medición para contrastarlo con el índice de Rice.

Para medir el grado de disciplina partidista de los legisladores existen indicadores que dan cuenta de ello, a partir del análisis de la orientación del voto de los legisladores en el pleno por parte de los legisladores, este comportamiento se mide por la cooperación o no cooperación por parte de los legisladores hacia su partido político.

El índice de Rice (Ugalde, 2002:2) “es un indicador de disciplina partidaria que se calcula a través de la diferencia del porcentaje mayoritario y el porcentaje minoritario del voto de una fracción parlamentaria. Puede tomar valores de 0 a 1, donde los valores cercanos a cero denotan una baja disciplina partidaria y los cercanos a 1 una alta disciplina”. Su fórmula es:

Rice= (por cientoSI – por cientoNO).

El índice Heller y Weldon, Pérez Vega (2006:155) “mide el máximo de los votos a favor, abstenciones y en contra, dividido entre el número total de diputados del partido que votan. Los miembros que no votan son excluidos del análisis. De acuerdo con Heller y Weldon, este índice es generalmente más alto que el índice Rice, ya que mide la proporción más alta en lugar de la diferencia entre proporciones. El indicador toma valores de 33.3 a 100. En el primer caso, un partido se divide uniformemente entre los miembros que votan a favor, en contra y abstención. En el segundo caso, todos los miembros votan en el mismo sentido”. La fórmula que expresa lo anterior es:

I=max (por cientoSI, por cientoABS, por cientoNO)

Con respecto al trabajo presentado por Weldon (2006) su argumento sobre lo significativo que es introducir la variable abstencionismo para medir la disciplina partidaria en la Cámara de Diputados, refleja una lectura más cercana a la actitud del legislador mexicano, por tal razón consideramos que el método de Heller y Weldon es el que mejor explica la disciplina partidista en México.

En su trabajo Desempeño legislativo y disciplina partidista en México: la Cámara de Diputados, 2000-2003, publicado por la revista CONfines en 2006, Everardo Rodrigo Díaz Gómez  trabaja cuatro hipótesis a partir de la revisión temática de la literatura especializada , la virtud de este texto es que expone en unas cuantas líneas el estado del arte en esta línea de investigación. Su objeto de estudio es la 58 legislatura (2000-2003) de la Cámara de Diputados. Esta misma Legislatura fue estudiada por Moisés Pérez Vega (2006) en su tesis de maestría titulada Las fuentes institucionales de la disciplina partidaria en México. La LVIII Legislatura de la Cámara de Diputados (2000-2003) y por María de los Ángeles Mascott Sánchez en su estudio titulado Disciplina partidista en México: el voto dividido de las fracciones parlamentarias durante las LVII, LVIII y LIX Legislaturas dicho trabajo fue publicado en 2006. Es preciso resaltar que el trabajo más reciente en este campo es el de Everardo Díaz Gómez como también lo señala María de los Ángeles Mascott [5], por otra parte, obsérvese que las pocas investigaciones existentes en esta línea de investigación tiene como objeto de estudio en particular a la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.

Es pertinente llamar la atención que en los Congresos Locales es difícil medir la disciplina partidaria, pues, se requiere que la legislatura registre las votaciones nominales para poder medir la orientación del voto de los legisladores. Me parece que existen dos razones por el cual la mayor parte de las legislaturas locales no registran sus votaciones nominales: 1) una es de orden histórico, que consiste en la falta de tradición en las instituciones gubernamentales de tomar registro puntual del trabajo del quehacer público; y 2). La falta de transparencia legislativa por parte de los congresos locales.

 

Conclusiones

Como hemos repasado en este artículo la importancia de la disciplina partidaria en el formato presidencialista mexicano, radica en saber que tanto apoyo tiene el Presidente por parte de su partido que no es mayoría en el Congreso, y las implicaciones para la gobernabilidad que conlleva esta situación de gobierno dividido.

Por último, queremos llamar la atención que la medición de la disciplina partidaria en México es muy reciente -1997-, apenas 10 años, cuando en las democracias occidentales como lo es Estados Unidos el estudio de la disciplina partidaria con rigor metodológico proviene desde las primeras décadas del siglo XX. La ausencia del registro de la votaciones es signo de preocupación si lo relacionamos con la transparencia legislativa y de representación lo que nos lleva a preguntarnos porqué no sabemos nada de las votaciones nominales en la mayor parte de los congresos locales. He ahí el sentido crítico que reviste pensar la lógica de la disciplina partidaria y sus implicaciones políticas.

 

Bibliografía

 

Daniela Gianetti y Michael Laver (2005), Party cohesion, party factions and legislative party discipline in Italy. Joint Workshop Sessions of the European Consortium for Political, Granada, España.

Díaz Gómez, Everardo Rodrigo (2006), “Desempeño legislativo y disciplina partidista en México: la Cámara de Diputados, 2000-2003”en Confines, México.

Díaz Rebolledo, Jerónimo (2005), “Los determinantes de la indisciplina partidaria. Apuntes sobre la conexión electoral en el Congreso mexicano, 2000-2003”,  en  Política y Gobierno, México.

Lujambio, Alonso (2001), El Poder Compartido. Un ensayo sobre la democratización mexicana. Océano, México.

Lujambio, Alonso (1996), Poder Legislativo. Gobiernos Divididos en la Federación Mexicana.UAM-IFE-Colegio Nacional de Ciencias Políticas y Administración Pública. México.

Meyer, Lorenzo (2004), Liberalismo Autoritario. Las contradicciones del sistema político mexicano. Océano, México.

Mascott Sánchez, María de los Ángeles (2006), Disciplina partidista en México: el voto dividido de las fracciones parlamentarias durante las LVII, LVIII y LIX Legislaturas. México, CESOP, México.

Paz, Octavio (2001), Sueño en libertad. Escritos Políticos. (Selección y prólogo de Yvon Grenier).Seix Barral. México.

Pérez Vega, Moisés (2006), Las Fuentes institucionales de la disciplina partidaria en México. La LVIII Legislatura de la Cámara de Diputados (2000-2003). Instituto Electoral del Estado de Jalisco, Guadalajara.

Sartori, Giovanni (1996). Ingeniería Constitucional Comparada. Una investigación de estructuras, incentivos y resultados, Fondo de Cultura Económica, México.

Scott Mainwaring y Timothy R. Scully. Building democratic institutions. Party Systems in Latin America. Stanford University Press, Stanford 1995.

Shugart, Matthew Soberg y Stephan Haggard. “Institutions and Public Policy in Presidential Systems.” Presidents Parliaments and Policy. Editado por Stephan Haggard y Mathew D. McCubbins. Cambridge, Cambridge University Press, 2001.

Hurtado, Javier (2001), El Sistema Presidencial Mexicano. Evolución y Perspectivas. México, Fondo de Cultura Económica.

Soberg Shugart, Mathew y Scott Mainwaring. “Presidentialism and Democracy in Latin America: Rethinking the terms of the Debate”, en Scott Mainwaring and Mathew Soberg Shugart, Presidentialism and Democracy in Latin America, Cambridge, Cambridge University Press. 1997.

Ugalde, Luis Carlos (2002), La Disciplina Partidista en México. México, CIDE.

Weldon, Jeffrey A. (2002), “Disciplina Partidista en la Cámara de Diputados” trabajo presentado en el seminario El Gobierno Dividido en México: Riesgos y Oportunidades, IBERGOP-CIDE, México.


*El presente ensayo fue realizado como parte de mi tesis de maestría en Sociología Política en el Departamento de Sociología y Economía en el Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora. Una versión del presente ensayo fue publicada en la revista de Ciencia Política y Administración Pública Análisis Social de la Universidad Iberoamericana Campus Puebla en el número 8 del 2008.

**Noé Hernández Cortez es Doctor de Investigación en Ciencias Sociales con especialidad en Ciencia Política por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, FLACSO, Sede México. E-mail: noe.hernandez@flacso.edu.mx

[1] Alonso Lujambio expone aquí un argumento sugerente que es fuente de inspiración de este ensayo: “…Sin despreciar los avances que estas contribuciones han significado para la literatura sobre el tema, lo cierto es que han ignorado sistemáticamente formularse la otra pregunta. Es decir, ante la extraordinaria ocurrencia de gobiernos divididos en las democracias presidenciales, la literatura enfatiza sin embargo cómo evitarlos, y no cómo enfrentarlos exitosamente” (1996:12). Con respecto a este punto Javier Hurtado matiza este argumento esgrimiendo: “Siendo los Gobiernos Divididos una suerte de consecuencia inevitable del desarrollo de la democracia, de la política de partidos y del escrupuloso apego a las características que le han dado especificidad a los sistemas presidenciales, el quid del asunto –coincidiendo con Lujambio– no es cómo evitarlos sino cómo ‘enfrentarlos exitosamente’. Sin embargo, creo que a simple vista resulta más recomendable tratar de evitarlos que enfrentarlos, en una justa de la que se puede salir derrotado si no se cuenta con todos los dispositivos de diseño legal e institucional para salir airoso del trance” (2001:64).

 

[2] Alonso Lujambio pone el acento en la importancia y limitaciones de la introducción de la reforma en las constituciones locales de la figura de ‘diputados de partido’: “…17 estados de la federación introdujeron entre febrero de 1974 y agosto de 1977 (la reforma política de 1977 es del 6 de diciembre) la figura de ‘diputados de partido’ en sus legislaciones. Aunque el primer estado en poner en marcha la reforma fue Sinaloa (en su XLVIII Legislatura, 1974-1977), fue en el Estado de México, fechada el 25 de enero de 1974, insiste –al igual que la reforma de 1962– en que la intención no es que los partidos compartan el poder de decisión en el congreso, sino permitir, nada más ‘la participación de las minorías’…” (2000: 46).

[3]En una interpretación de crítica histórica Lorenzo Meyer describe con certeza el autoritarismo del PRI en la lógica del Antiguo Régimen: “El PRI, como todo partido autoritario, no es una organización cuyos componentes se distingan por ser fieles a una ideología en particular, sino fieles a una mentalidad: el principio de sumisión incondicional a la línea fijada por el superior, cualquiera que ésta y éste sean. Y en el universo priísta, el superior es aquel que controla los recursos del gobierno y del Estado mismo, pues éstos son los recursos que alimentan al aparato priísta en general y, en diferentes grados, a cada uno de sus miembros en particular” (2004:112).

 

[4]Luis Carlos Ugalde en una nota al pie de página argumenta su desacuerdo con el modelo de Principal-Agente de Benito Nacif, al respecto escribe: “Benito Nacif usa un formato de modelo principal-agente para analizar la relación entre los partidos nacionales y sus congresistas en las cámaras. En mi opinión, esa conceptualización es incorrecta porque lo que se observa es que los congresistas son agentes de su líder parlamentario, más que del presidente de su partido a nivel nacional” (2002:9). A mi parecer esta crítica cuestiona el origen de donde emana el poder del Principal, pero no descarta del todo el interesante enfoque de Principal-Agente de Benito Nacif, quien introduce esta manera sugerente de mirar el mismo problema.

 

[5] Con respecto al trabajo de Everardo Díaz Gómez, la investigadora María de los Ángeles Mascott Sánchez comenta el trabajo del autor en los siguientes términos: “El trabajo más reciente sobre la disciplina partidista en México es el de Everardo Díaz Gómez, quién analiza el voto de los diputados durante la LVIII Legislatura. Su análisis se basa en cinco indicadores: tasa de aprobación de proyectos, índice Rice, índice Jones, índice Jones modificado e índice de cohesión legislativa. Para el autor, la combinación de estos indicadores permite capturar el significado completo de la indisciplina partidista, porque incorpora indicadores de ‘disenso fuerte’, que se manifiesta como votos en contra de la mayoría, y ‘disenso suave’, expresado en abstenciones y ausencias”. Y la autora agrega a nota de pie de página: “Este trabajo se publicó de manera posterior a la redacción inicial de este documento, pero llega a conclusiones similares a las aquí planteadas originalmente”.

ARTÍCULO EN DOCUMENTO: La disciplina partidaria en México, un recuento teórico.

El triunfo de Hugo Chávez y el surgimiento electoral de la oposición

octubre 8, 2012
De acuerdo con el Consejo Nacional Electoral el candidato oficial Hugo Rafael Chávez Frías obtuvo el 54.84% de la votación y Henrique Capriles Radonski el 44.55%, datos de acuerdo con el 94.19% de las actas procesadas. El candidato Henrique Capriles en una actitud democrática y republicana ha aceptado el triunfo de Hugo Chávez, en otras palabras ha aceptado las preferencias políticas de la ciudadanía venezolana. El triunfo en estas elecciones de Hugo Chávez es legítimo, pero también es el triunfo político-electoral de la oposición, en lo político por asumir la responsabilidad de un discurso político democrático de tolerancia y de un llamado a la concordia política, y en lo electoral por haber obtenido una votación significativa no lograda en elecciones anteriores al estar a solo 10.29% del candidato ganador, la anterior lectura tiene que tener en cuenta el  80.85% de participación electoral en  escenarios en donde el abstencionismo había predominado en elecciones federales anteriores.
 
En el 2010 escribí -siguiendo al sociológo político Martin Lipset- que uno de los requisitos de la democracia es la creación de una oposición crítica al poder en funciones, en ese sentido en estas elecciones del pasado 7 de octubre la oposición alrededor de la Mesa de la Unidad Democrática, ha obtenido una votación significativa a pesar del dominio amplio de los medios de comunicación, la renta petrolera y la clientela burocrático-electoral con que cuenta el oficialismo. Al igual que en México, en Venezuela las preferencias políticas se han inclinado por los hábitos autoritarios de hacer política, y el refuerzo de la política clientelar tan presente en la cultura política latinoamericana.
 
 
Ciudad de México, a 8 de octubre de 2012.

El mito neoliberal y la reforma laboral en México

octubre 5, 2012
Existe la creencia de que con la reforma laboral en México se elevará la productividad. El economista de la Universidad de Cambridge Gabriel Palma argumenta que el neoliberalismo en América Latina se ha aceptado como un sistema de creencias absoluto, y esto sucede en México en la elaboración de la política pública. Un dato: El PIB de México en el período de 1950-1980 fue de 6.4%, mientras que en el período de 1980-2008 fue de 2.6%, es decir, en este segundo período bajó el PIB nacional en plenas reformas neoliberales. En el período de 1950-1980 existió en México una política industrial, mientras que en el período de 1980-2008 predominará una economía financiera  especulativa de alto riesgo -recordemos la crisis financiera del 94-95-. No es casual observar que las utilidades de las corporaciones financieras en México no regresan como inversión, es decir, los capitales se van del país, como sucede en el caso de Chile. Así la reforma laboral es un castigo más a la clase trabajadora en México y los que salen beneficiados es la élite capitalista quien bajará sus costos al tener mano de obra barata legalizada.
 
POST DEL DOCUMENTO: El mito neoliberal y la reforma laboral en México.

Poesía clásica japonesa por Aurelio Asiain

octubre 4, 2012
En el bello texto del poeta Aurelio Asiain, Poesía clásica japonesa, encuentro el siguiente poema de Minamoto no Sanetomo:
 
En este mundo
lo mismo que una sombra
en el espejo
que no está donde está
ni ahí deja de estar
                                    
 
Minamoto no Sanetomo (Versión de Aurelio Asiain).

El elogio de la sombra de Junichiro Tanizaki

octubre 4, 2012

Fotografía: Tomada de margen del yodo

En El elogio de la sombra de Junichiro Tanizaki se leen las siguientes líneas: “En Occidente, el más poderoso aliado de la belleza fue siempre la luz; en la estética tradicional japonesa lo esencial está en captar el enigma de la sombra. Lo bello no es una sustancia en sí sino un juego de claroscuros producido por la yuxtaposición de las diferentes sustancias que va formando el juego sutil de las modulaciones de la sombra”.

Hugo Chávez. La historia como autobiografía por Enrique Krauze

octubre 3, 2012
La revista Letras Libres ha publicado el capítulo Hugo Chávez. La historia como autobiografía del libro  Redentores. Ideas y poder en América Latina del historiador y ensayista Enrique Krauze.

La reforma laboral en México y la visión neoclásica del mercado laboral mexicano

octubre 3, 2012

Existe en América Latina una tradición intelectual de economía que no goza actualmente de prestigio, si consideramos al “prestigio” como una noción que se articula con la idea de “eficiencia”. Me refiero a la tradición intelectual del pensamiento económico de Raúl Prebish. Pues bien, comentaristas, la clase empresarial, la coalición legislativa del PAN y el PRI y el gobierno saliente de Felipe Calderón, le apuestan a un mercado laboral en donde el principio fundamental sea la “eficiencia”, noción propia de la teoría neoclásica de economía. En el tema del outsourcing se concibe al trabajador mexicano exclusivamente como un factor de producción desprovisto de derechos sociales -no me refiero a la concepción precaria de “derechos sociales” como se conciben en lo general en dicha reforma- cabe preguntarse entonces ¿Por qué esta reforma laboral no va acompañada de otras reformas fundamentales como el de la seguridad social y la de política social?

La concepción de esta reforma laboral está anclada en una concepción neoclásica del mercado del trabajo, en donde si se dejan factores sociales constantes vendrá por sí misma la productividad en el país. Los resultados ya los conocemos por años de políticas públicas ancladas en las premisas neoclásicas de la eficiencia y la idea de que el mercado solucionará el grave e inhumano tema de la pobreza. En este contexto, cobra sentido la crítica valiosa de Raúl Prebish, en un ensayo de 1978 titulado Notas sobre el desarrollo del capitalismo periférico, escribe Prebish:

“Las afirmaciones que acabo de formular me obligan a exponer claramente mi pensamiento acerca del capitalismo periférico y su articulación de los centros. Declaro ante todo que al interpretar estos fenómenos me he emancipado por completo de las teorías económicas convencionales, especialmente las teorías neoclásicas, que han rebrotado con vigor en América Latina y en algunos países tienen gran influencia en la política económica”.

Leyendo a Raúl Prebish me temo que la actual reforma laboral que aguarda en el Congreso, al no concebir el trabajo como un derecho social en su concepción más plena de derecho humano, generará un problema sociológico: el malestar social de la sociedad mexicana. Cuando los téntaculos de la eficiencia abrazan distintas esferas de la actividad económica sin considerar el contexto social, se tiene una óptica limitada y burda de la realidad social.