Archive for septiembre, 2011

Enrique Krauze y la Editorial Clío

septiembre 26, 2011

El periódico El Universal publica el día de hoy Entrevista con Enrique Krauze, historiador.

Comunicado de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) de Venezuela sobre Palestina

septiembre 23, 2011

Transcribo a continuación el comunicado de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) de Venezuela sobre su postura democrática con respecto a la situación palestina. 

“Por una solución  justa y equilibrada sobre  el tema de Palestina”

“Las Naciones Unidas se aproximan a considerar la solicitud de reconocimiento internacional del estado palestino y su posible incorporación  como miembro pleno de la organización. Frente a este debate, la Mesa de la Unidad Democrática, expresa lo siguiente:  

1. En primer lugar vale la pena recordar la posición asumida por Venezuela en la histórica resolución No 181 (II) de la ONU aprobada el 29 de noviembre de 1947, cuando adoptaron el plan de partición reconociendo a los dos Estados: uno judío y otro árabe. En ese entonces, el Canciller venezolano Andrés Eloy Blanco sumó su voto a la tesis mayoritaria reconociendo ambos Estados.   

2.  A lo largo de varias décadas, la comunidad internacional ha sido testigo de complejos procesos de negociación de Paz en Madrid, Oslo, Camp David, Ginebra y en otras regiones del mundo orientados a encontrar una solución pacifica, con fronteras reconocidas y seguras para ambos Estados, en un marco de mutuo reconocimiento.    

3. Radicalismos de uno y otro lado, han hecho fracasar las difíciles negociaciones. En Israel fue asesinado el Presidente Isaac Rabin, promotor de los Acuerdos de Paz de Oslo.  Al tiempo que Hamas se propuso enfrentar a la Autoridad Nacional Palestina que venía conduciendo un proceso de negociaciones.   

4. Los gobiernos democráticos de Venezuela hasta 1999 siempre asumieron una posición de equilibrio, respetada por sus aliados petroleros árabes y por Israel, así como a la amistad de Venezuela con ambos pueblos y a la tradicional convivencia en nuestra Patria de apreciadas comunidades de origen judío y árabe.  

5. Tan importante como la creación de un estado para que los palestinos tengan una merecida patria, es el reconocimiento al derecho que tienen los israelíes a existir como  estado judío con fronteras seguras.   

6. La única solución posible es darle un claro respaldo a la existencia tanto del Estado de Israel como el Estado Palestino, con base a las normas y principios del derecho internacional, incluyendo el derecho a la autoderminación, garantizando fronteras seguras y reconocidas en un clima de paz y cooperación. Venezuela debe mantener una actitud de equilibrio, reconociendo los derechos de ambas partes, asumiendo posiciones constructivas con vistas a  alcanzar una paz firme y duradera.   

7. La Unidad Democrática venezolana respalda la aspiración  del pueblo palestino de incorporarse como miembro pleno de la ONU al tiempo que rechaza las descalificaciones, lindantes con el racismo, proferidas por el gobierno de nuestro país contra Israel y sus autoridades. Así mismo, reafirma su disposición de restablecer relaciones diplomáticas con el Estado de Israel a partir del año 2013 cuando  la voluntad del pueblo venezolano nos llame a dirigir los destinos del país”.

Caracas, 23 de septiembre de 2011.   

Bank for International Settlements

septiembre 23, 2011

Bank for International Settlements

Encuesta

septiembre 21, 2011

Profesores, dominio público y discurso modernizador en México

septiembre 21, 2011

El poeta Gabriel Zaid observó con agudeza que Voltaire se dedicó libremente a la creación intelectual de manera independiente, pues al ser propietario de pequeñas fincas le permitió tener libertad económica e intelectual. Es decir Voltaire no dependía de ninguna institución burocrática. Esta reflexión de Zaid es pertinente para comprender nuestro actual dominio público, pues me parece que hay una cuestión importante que tratar: ¿hasta dónde es ético que un profesor que investiga, escribe y tiene acceso a información costosa, financiada con recursos públicos, puede patrocinarse como empresario de ideas?

Esta cuestión es importante, pues en nuestro dominio público observamos que cada vez hay más intelectuales-académicos –para usar una distinción de Martin S. Lipset- que financiados con recursos públicos para investigar y escribir, se patrocinan como empresarios de ideas, poniendo precios a sus conferencias, participación en medios de comunicación y asesorías, desenvolviéndose como empresarios y en la lógica del libre mercado. Lo más curioso es que muchos de estos intelectuales-académicos tienen un discurso modernizador, de examen crítico de nuestras instituciones económicas y políticas, y a la vez pertenecen a las estructuras del “ogro filantrópico” para usar la imagen de Octavio Paz.

 

Ciudad de México, a 20 de septiembre de 2011.

EN TEXTO: Profesores, dominio público y discurso modernizador en México.

Fuentes de información sobre el mercado petrolero

septiembre 19, 2011

Petroleum Marketing Monthly Historical

U.S. Securities and Exchange Commission

Department of Energy

International Energy Agency

American Petroleum Institute

U.S. Energy Information Administration

Petróleos de Venezuela, S.A.

CITGO

Petroleum Economist

National Petroleum News

European Energy Review

The Oxford Institute for Energy Studies

Oil and Gas Journal. International Petroleum News and Technology

Hayek, Keynes and How to Prevent Economic Crises: Sylvia Nasar

septiembre 15, 2011

Hayek, Keynes and How to Prevent Economic Crises: Sylvia Nasar

El poder de las ideas en el análisis de la política pública

septiembre 15, 2011

Noé Hernández Cortez*

El fundador del modelo ideacional para el análisis de la política pública es John Maynard Keynes quien argumentó que las ideas económicas de los intelectuales tienen un impacto objetivo en las políticas económicas que diseñan los políticos. En su obra The General Theory of Employment, interest and Money (1936)  escribe Keynes: “Las ideas de los economistas y de los filósofos políticos, tanto cuando tienen razón como cuando están equivocados, son más poderosas que lo que comúnmente se cree” (Keynes, 1936:383). Es decir, lo anterior es el argumento central de lo que se conoce como el “poder de la ideas”, concebidas las ideas como entidades objetivas, analizadas desde el criterio epistemológico de la teoría del referente como lo argumenta Bertrand Russell. Si las ideas se pueden objetivar como lo indica la teoría del referente, entonces las ideas económicas y las ideas políticas se pueden analizar en un marco ideacional que se entiende como el conjunto de ideas que constituyen la orientación y diseño de las políticas públicas.

Es importante señalar que Keynes se formó en la filosofía analítica de Russell, de ahí que para el economista inglés las políticas públicas se podían analizar desde un marco ideacional, en donde las ideas se pueden objetivar a través del estudio de los mecanismos políticos e institucionales en la implementación de un paradigma en política pública.[1]

De esta manera el análisis de la política pública requiere de marcos de análisis, como lo argumenta Wayne Parsons, para entender los alcances y límites del análisis de acuerdo con sus supuestos epistemológicos. Parsons toma de Rein y Schön la siguiente definición de marcos de análisis que nos permitirá entender mejor este punto de partida metodológico en el análisis de la política pública. Escribe Parsons:

 

La idea de organizar el pensamiento a partir de marcos que estructuran y proporcionan un “discurso” de análisis empezó a usarse en las décadas de 1970 y 1980. Es posible pensar en los marcos como modos de organización de problemas que les dan forma y coherencia. Un marco implica la construcción de un límite alrededor de la realidad que se comparte o se tiene en común dentro de un grupo o comunidad. Puede surgir el conflicto dentro del marco o entre marcos diferentes. El estudio de las políticas públicas exige ser consciente de la manera en que los distintos marcos de análisis definen y discuten los problemas, y como éstos chocan, convergen y cambian (Véase Rein y Schön, 1993) (Parsons, 2007: 66).

 

Siguiendo a Parsons podemos argumentar que el “ideational turn” como todo paradigma de análisis en política pública tiene su propio marco de referencia para el examen de la política pública. El marco de referencia permite examinar los criterios ontológicos, epistemológicos y metodológicos en el diseño y la implementación de las políticas públicas. Así encontramos que el marco de análisis en el modelo de Peter A. Hall está fundamentado en las ideas económicas de Keynes para evaluar el impacto de las ideas económicas en el diseño e implementación de las políticas públicas del gobierno en Inglaterra.[2] (Ver Figura 1.1 en el Texto) 

Ahora bien con el modelo de Hall, se identifican a las ideas económicas como autónomas con respecto a otras variables que impactan en los resultados o evaluación de las políticas públicas.[3] De esta forma las ideas se pueden estudiar como variables independientes, en este punto encontramos la trascendencia de Keynes y la constitución de un modelo por parte de Hall para definir a las ideas como variables independientes y endógenas para el entendimiento de los resultados en política pública, como observan los investigadores en políticas públicas Claudia Calvin yJesús Velasco:

 

Los especialistas en ciencias sociales han investigado este tema en distintas épocas. Sin embargo, el estudio de la manera en que las ideas conforman los resultados y los cambios de las políticas públicas se ha convertido en tema importante del debate contemporáneo de la ciencia política.[4] Como reacción a las teorías de la elección racional o de la elección pública, la mayoría de los especialistas dedicados al estudio de las ideas no argumentan tener un modelo superior a los de la elección racional, sino que las ideas son una variable central que debe estudiarse. La literatura sobre el tema muestra que las ideas se pueden analizar o visualizar como variables independientes[5]dentro de los procesos políticos e institucionales, ya que moldean el papel de los actores políticos y se encuentran enraizadas en las estructuras institucionales.(Calvin, Claudia yJesús Velasco, 1997: 169).

            

Lo relevante del argumento anterior es que las ideas gozan de autonomía en el marco de análisis de política pública y se consideran variables independientes en la relación o asociación de causalidad. Una nota importante a considerar es que partir de aquí se entenderá a la causalidad dentro del marco ideacional, no como una relación lineal entre causa y efecto, (Ver fig. 1.2 en el Texto), sino más bien en una relación de causalidad múltiple idea proveniente de la teoría de probabilidades de Keynes y analizada desde el punto de vista lógico por Bertrand Russell (Ver fig. 1.3 en el Texto)

 

Las raíces de esta interpretación de causalidad múltiple provienen de David Hume, quien en su Tratado sobre la Naturaleza Humana (2000)  argumenta que la causación no deriva de la observación, sino más bien es un constructo mental. Además causa y efecto son ideas que también funcionan como relaciones de ideas como lo establece su teoría sobre las asociaciones. Como observa D. M. Nachane (2003) este supuesto metafísico de David Hume tiene su elaboración matemática en la teoría de probabilidades de Pearson (en Nachane, 2003), Bertrand Russell (1913) y John Maynard Keynes (1921). Para estos autores la idea de causalidad es un constructo intelectual y establece leyes como las correlaciones de Pearson, es decir, tenemos una causalidad múltiple con distintas variables en


* Noé Hernández Cortez, Doctor en Ciencia Política por Flacso, Sede México. Profesor de Economía en el Departamento de Administración y negocios de la Universidad del Valle de México.

[1] Rod O’Donnell demuestra que la formación filosófica de Keynes se encuentra en dos pensadores que fundaron la filosofía analítica, en relación con la epistemología Keynes se formó  en la filosofía de la ciencia de Bertrand Russell, y en el tema ético en la filosofía moral de George Edward Moore. Véase: O’Donnell, Rod (1990). “The Epistemology of J. M. Keynes,” en The British Journal for Philosophy of Science, (41): 3, pp. 333-350.

[2] En el modelo de Hall las ideas económicas de Keynes tomará la forma de un paradigma en política pública, el llamado Keynesianismo.

[3] Para Keynes la economía no es una ciencia exacta como suponían los economistas neoclásicos en su supuesto de que los agentes económicos son entes racionales con información completa, cuyo comportamiento se podía plasmar en gráficas de geometría plana. Para Keynes la realidad económica se entiende a partir de la teoría de probabilidades, en variables que se configuran en un mundo azaroso, siguiendo a Blaise Pascal una realidad económica enmarcada en una “geometría azarosa”.

[4] Cursivas mías.

[5] Cursivas mías.

 

CIUDAD DE MÉXICO, A 14 DE SEPTIEMBRE DE 2011

TEXTO EN DOCUMENTO: El poder de las ideas en el análisis de la política pública

Los claroscuros de la democracia en México

septiembre 13, 2011

Una vuelta a Alfred Schütz, 1899-1959

septiembre 9, 2011

 

Una nota biográfica

Sociólogo y filósofo austríaco de origen judío. Ligado a la escuela de economía de Viena de Hayek y Von Mises. Para 1939 se integra a la Nueva Escuela de investigación Social de Nueva York. Su trabajo intelectual está inspirado en la filosofía de Henri Bergson, la escuela vienesa de economía, la sociología de Max Weber y de la fenomenología de Edmundo Husserl. Autor de la obra que nos atañe El problema de la realidad social.

 

Contenido de la experiencia

Schütz inicia su argumentación con una premisa del filósofo de la ciencia Alfred North Whitehead[1]: “Ni el sentido común ni la ciencia pueden avanzar sin apartarse del examen estricto de lo que es real en la experiencia” (Schütz, 1974:35). De ahí realiza un minucioso examen de las construcciones del sentido común de la vida cotidiana. Para posteriormente analizar las construcciones del pensamiento científico.

El contenido de la experiencia del sentido común de la vida cotidiana tiene un marco de referencia de significatividad. Este marco de referencia de significatividad no es inherente a la naturaleza, “sino que constituye el  resultado de la actividad selectiva e interpretativa que el hombre realiza dentro de la naturaleza o en la observación de esta”. (Schütz, 1974: 37). Este punto nos recuerda a Henri Bergson quien reflexionó que nuestra memoria es selectiva, esto es, frente al caos que es la naturaleza nuestra memoria sólo elige parcialmente aquello que da sentido al hombre.

A diferencia de las ciencias naturales en donde los “datos” no tienen esta estructura de significatividad, los hombres actúan y viven dentro de su estructura de significatividad. Siguiendo este argumento podemos decir que existen dos dimensiones de la realidad: la naturaleza y la cultura.

 

El mundo intersubjetivo de la vida cotidiana.

Para Schütz el mundo intersubjetivo de la vida cotidiana es un mundo que ya “existía antes de nacer nosotros, y era experimentado e interpretado por otros, nuestros predecesores, como un mundo organizado. Ahora es ofrecido a nuestra experiencia e interpretación.” (Schütz, 1974: 39). Estas experiencias son típicas, es decir, manifiestan tipos de experiencias comunes a los hombres. Por ejemplo, cuando observo un “árbol” y lo nombro como tal es porque tengo un marco de referencia que me dice que eso es un “árbol”. Podemos decir que las tipificaciones son estructuras o formas de la vida cotidiana que regulan el comprender y las vivencias de los hombres. Sobre este punto decimos que el hombre se encuentra en una “situación biográficamente determinada, vale decir, en un medio físico y sociocultural que lo define y dentro del cual ocupa una posición, no solo en términos de espacio físico y tiempo exterior, o de su status y su rol dentro del sistema social, sino también una posición moral e ideológica. Decir que esta definición de la situación está biográficamente determinada equivale a decir que tiene su historia; es la sedimentación de todas las experiencias previas del hombre, organizada en el patrimonio corriente de su acervo de conocimiento a mano, y, como tal, es su posesión exclusiva, dada a él y solo a él. Esta situación biográficamente determinada incluye ciertas posibilidades de actividades prácticas o teóricas futuras a las que para resumir, denominaremos <<propósito a mano>>”. (Schütz: 1974: 40). Podemos decir que nuestra mente es selectiva y en ese sentido podemos decir que del objeto S queremos asignarle la propiedad p, pero también podemos asignarle las propiedades q o r todo depende de mi propósito a mano y el contexto de significatividad.

Tres aspectos del problema de la socialización del conocimiento

a)      La reciprocidad de perspectivas o la socialización estructural del conocimiento. Aquí la acción racional en el sentido común está impregnada de esperanzas y temores, es decir, de una incertidumbre básica.

b)      El origen social del conocimiento o la socialización genética del conocimiento. “El medio tipificador por excelencia que permite transmitir el conocimiento de origen social es el vocabulario y la sintaxis del lenguaje cotidiano.” (Schütz, 1974: 44)

c)      La distribución social del conocimiento. “La tesis general de las perspectivas recíprocas supera, sin duda, la dificultad de que mi conocimiento real sea meramente el conocimiento potencial de mis semejantes y viceversa. Pero el acervo de conocimiento real a mano difiere de un individuo a otro, y el pensamiento de sentido común toma en cuenta este hecho.” (Schütz, 1974: 44).

 

Acción, proyecto y motivo

La acción en el sentido común designa a la conducta humana basada en un proyecto preconcebido. El hombre se traza proyectos a futuro de acuerdo con su experiencia pasada, lo que le permite saber como actuará ante determinadas circunstancias. De ahí que Schütz afirme: “Todos los proyectos de mis actos futuros se basan en mi conocimiento a mano en el momento de la proyección.” (p.49). Asimismo, los proyectos tienen relación con los motivos. Para ellos distinguimos dos formas de motivos: “el motivo para”=objetivos de la acción; y “el motivo porque”=lo que impulsó a hacer lo que hizo o proyectó hacer. En el “motivo porqué” el actor ya no actúa, sino que es un observador de sí mismo.

 

El observador científico y los modelos científicos del mundo social.

Consideraremos aquí al observador que no participa de las pautas de interacción social. Este observador es el científico social quien construye modelos de las llamadas acciones racionales. Y aquí llegamos a la interrogante que propone el autor ¿Cómo es posible, entonces, captar científicamente el sentido subjetivo? A esta primera cuestión nos argumenta con lo dicho por Whitehead: “Whitehead nos ha enseñado que todas las ciencias deben construir objetos de pensamiento propios que reemplacen a los del pensamiento del sentido común.” (Schütz, 1974: 61). A lo que podemos agregar que los modelos científicos no se refieren a las conductas humanas singulares, sino más bien a “actores ficticios”, en donde el científico social es quien los construye y les atribuye las “preferencias” y “elecciones”. Esto es “en tal modelo simplificado del mundo social, los actos racionales…las elecciones racionales a partir de motivos racionales, son posibles porque han sido eliminadas todas las dificultades que traban en el mundo de la vida cotidiana. Así, el concepto de racionalidad, en el sentido estricto definido, no se refiere a acciones dentro de la experiencia del sentido común de la vida cotidiana en el mundo social; es la expresión de un tipo particular de construcciones de ciertos modelos específicos del mundo social, elaborados por el científico social con ciertos fines metodológicos”. (Schütz, 1974: 56-57). Ejemplos de ello son los tipos ideales de Max Weber o los modelos económicos de Hayek.

 

Ciudad de México, a 9 de septiembre de 2011.

 


[1] Alfred North Whitehead escribió junto a Bertrand Russell Principia Mathematica.

TEXTO EN DOCUMENTO: Una vuelta a Alfred Schütz, 1899_1959