Archive for septiembre, 2010

Mi nota “El regreso del pluralismo a la Asamblea Nacional de Venezuela” en Nexos en línea

septiembre 30, 2010

Aquí mi nota El regreso del pluralismo a la Asamblea Nacional de Venezuela en Nexos en línea.

Elecciones Parlamentarias en Venezuela, texto del Grupo Ávila

septiembre 29, 2010

Elecciones Parlamentarias en Venezuela, texto del Grupo Ávila

Gracias al ex diplomático y periodista liberal venezolano Sadio Garavini di Turno conozco el texto redactado por el Grupo Ávila, después de las elecciones parlamentarias. Sus observaciones son un ejercicio crítico sobre la desproporcionalidad de votos en escaños que favorece al oficialismo. Aquí  Elecciones Parlamentarias en Venezuela, texto del Grupo Ávila.

El País, la versión impresa para el día de hoy

septiembre 29, 2010

El País ofrece de manera libre la versión impresa del 29.09.10, aquí.

Sobre las elecciones legislativas en Venezuela

septiembre 27, 2010

El artículo “Sobre las elecciones legislativas en Venezuela” de A.H.J. Curiel es un penetrante texto, escrito en el formato de la prensa del siglo XIX. Tesis que no conceden la más mínima discrepancia política, debido a la inteligencia con que están escritas. Su artículo es un análisis político aforístico, inteligente e irónico. Arranca la mueca de simpatía de los lectores más optimistas.

 

Sobre las elecciones legislativas en Venezuela

Por A. J. H. Curiel

I

 

Venezuela debe ser el único país en el mundo en el que la derecha celebra sus derrotas y la izquierda lamenta sus triunfos. Este mundo al revés, contemplado detenidamente, conserva toda su lógica y habla a favor de la izquierda.

 

II

 

El nuevo experimento de formar una izquierda antichavista ha fracasado. Una vez más, la frontera populista, como el viejo Saturno, ha devorado a sus retoños. Su procedimiento es implacable: o los anula, o los hace retornar arrepentidamente a su seno, o los arroja a la derecha. López Maya no logra cumplir así su deseo de sentarse en la Asamblea; tendrá que continuar, como hasta ahora, trabajando en los archivos. Ambas son buenas noticias para la Revolución.

 

III

 

Se vislumbran algunos cambios en el paisaje. Desde arriba, el chavismo tendrá que gobernar y administrar, un terreno en el que no se maneja muy bien. Desde abajo, las bases tendrán que buscar nuevos mecanismos de movilización y presión, lo cual es poco menos que un cándido deseo. La derecha tendrá que inventar algún artilugio para moderar sus luchas cainitas y mantener su maltrecha unidad; necesitan urgentemente un Chávez que les aplane el terreno para el 2012.

 

IV

 

También, por supuesto, se vislumbran continuidades. El chavismo seguirá buscando, con la ley o sin ella, impulsar sus reformas. El antichavismo, por su parte, intentará combinar la oposición parlamentaria con el boicot. Contra los deseos más íntimos de algunos, las malas mañas de la época del chavismo estarán con nosotros todavía un rato más.

 

V

 

Nunca dejará de sorprender el respeto religioso del Tribuno del Pueblo a los rituales electorales. Aunque cualquier alma inocente sabe que el parlamento es uno, sólo uno, de los centros de poder, Chávez acata irrestrictamente la máxima Vox populi, Vox Dei -también cuando ésta se expresa como un balbuceo inaudible a través del órgano atomizador de las urnas.

 

VI

 

Las elecciones no fueron ni libres ni competitivas. Como siempre y en todo lugar. La izquierda utilizó recursos públicos del Estado; la derecha, los recursos semipúblicos y semiprivados provenientes de Estados Unidos. No es difícil imaginar que los financistas de ambos bandos, que compiten por controlar las elecciones, tienen un sabor agridulce en la boca. -“¿Habrá valido la pena invertir tanto dinero?”, se preguntan. -“En parte sí y en parte no…”. Esto explica la mueca amarga que acompaña las celebraciones de ambos polos.

 

VII

 

La derecha gana terreno siguiendo ideas elementales, de escuela elemental: no puedes ganar puestos de elección popular si no te presentas a elecciones. Una idea más sutil ha sido la de dejar de vociferar a todo pulmón que cualquier política social es, por definición, demagógica. Ayer criticaban las políticas sociales; hoy, que no sean eficientes ni transparentes. De estas dos maneras, una grotesca y otra ligeramente más sofisticada, empiezan a poner los pies sobre el país real; desde hacía treinta años se extrañaba un aterrizaje de este tipo. Los escaños obtenidos son un justo premio a esta lección de parvulario.

En documento: Elecciones legislativas en Venezuela de A.J.H. Curiel

El regreso del pluralismo a la Asamblea Nacional de Venezuela

septiembre 27, 2010

El regreso del pluralismo a la Asamblea Nacional de Venezuela

 

Noé Hernández Cortez

La oposición en Venezuela ha tomado con optimismo los resultados electorales generales que ha hecho oficial el Consejo Nacional Electoral (CNE). Los datos electorales al día de hoy hablan de un regreso del pluralismo político a la Asamblea Nacional. El oficialismo ha obtenido 95 escaños y la oposición 61. Lo que indica que el PSUV y el Ejecutivo han perdido la mayoría calificada. En estas elecciones hubo una alta participación ciudadana con un 66.45%, lo que corrobora la compenetración cívica de los venezolanos (as) en estas elecciones legislativas. La Mesa de la Unidad Democrática (MUD) ha logrado instituir el regreso de la pluralidad política a la Asamblea Nacional en un momento en donde el legislativo fungía como coro al unísono de las políticas de Hugo Chávez.

            La campaña electoral del PSUV estuvo marcada por un lenguaje militar con tono provocativo en un contexto social venezolano en donde la violencia ha asaltado a la ciudadanía. La Mesa de la Unidad Democrática eligió un tono político más acorde con el discurso democrático, señalando sus errores del pasado y a la vez los equívocos recientes de las políticas del Ejecutivo como es la indiferencia pública frente a la violencia que vive Venezuela y el caso PDVAL.

           Estas elecciones legislativas son justamente un punto de reflexión para la oposición en varios sentidos. En primer lugar, la Mesa de la Unidad Democrática tiene que tener muy en claro que la concordia política y el diálogo dieron sus primeros resultados en estas elecciones y con ello reafirma la institución democrática de estas alianzas. En segundo término, la oposición no debe perder de vista que Venezuela vive una polarización política y una aguda desigualdad social, situación que ha podido capitalizar y guiar la estrategia política de Hugo Chávez en un contexto democrático, y cuyo reclamo en la arena política es justa. Si la oposición no atiende estos temas en la agenda legislativa, no podrá marcar diferencia frente al oficialismo. Mi tercer punto es que la oposición deberá con ese pequeño espacio legislativo ganado hoy instaurar un diálogo de concordia política y que el optimismo no lleve a descalificar y cerrar puertas al oficialismo, como desatinadamente lo hizo en las elecciones pasadas.

            Lo que viene ahora para Venezuela es el arte de la política: saber dialogar para tender los puentes de comunicación entre los actores políticos. En una nota anterior a esta señalé que estas elecciones legislativas eran la gran oportunidad para restablecer  la concordia política, espero no equivocarme.

México, 27.09.10

En documento: La llegada del pluralismo a la Asamblea Nacional

Resultados de elecciones parlamentarias en Venezuela

septiembre 27, 2010

Resultados de elecciones parlamentarias en Venezuela

Noé Hernández Cortez

Con boletín de prensa del 27 de septiembre de 2010 el Consejo Nacional Electoral de la República Bolivariana de Venezuela, señala que la participación ciudadana en las elecciones de ayer fue de 66.45%. El PSUV pierde la mayoría calificada, quedando los resultados de escaños en la Asamblea Nacional con 61 diputados para la oposición y 95 diputados para el oficialismo chavista (PSUV).

Gráfico: Elecciones 2010. Asamblea Nacional en Venezuela

Venezuela 26S: polarización y concordia política

septiembre 21, 2010

Venezuela 26S: polarización y concordia política

 Rómulo Betancourt

 

Noé Hernández Cortez

En 1998 escribía Alejandro Rossi las siguientes líneas Los problemas de Venezuela –es verdad- son graves. Una democracia que en un principio era de una honradez impecable, permitió con el paso de los años la corrupción. La inmensa riqueza petrolera y minera ciertamente transformó el país, aunque no eliminó la pobreza. Hay delincuencia creciente, hay crisis financiera, las clases medias han sido castigadas, se vive la dura prueba de mantener la democracia con políticas de austeridad económica, hay impaciencia y fatiga civil (Letras Libres, 2005). Estas líneas de Rossi resultan de gran actualidad para la presente situación venezolana. La atmósfera política venezolana es de una radical polarización, esta sensación está presente en las conversaciones cotidianas, en la prensa, en los discursos políticos del oficialismo y la oposición, en los medios de comunicación y en la mesa de la charla familiar.

            Las próximas elecciones parlamentarias del 26 de septiembre en Venezuela son  un llamado a la mesura y la concordia política. Sé que en la prensa venezolana esta actitud republicana de mesura y concordia no tiene actualmente fortuna, pues los absorbe el discurso de la eficacia política de la inmediatez y no la vocación de construcción democrática a largo plazo. Es entendible, pues el momento político de cansancio por la desmesura discursiva y toma de decisiones del Ejecutivo ha detonado en una gramática política extremosa. Sin embargo, hay una tradición política en Venezuela de entendimiento político que privilegia el difícil oficio partidario de la coalición política. El pacto de Punto Fijo de 1958 entre los partidos de Acción Democrática, Unión Republicana y el Partido Social Cristiano Copei es la referencia histórica de los mejores momentos de concordia política en Venezuela para establecer las bases de sus actualmente desgastadas instituciones democráticas.

            Desde una perspectiva histórica la mejor vocación democrática en Venezuela ha sido cuando predominan las coaliciones políticas y el entendimiento partidario, a pesar de las dificultades y errores que conllevan las decisiones y acuerdos de la vida partidaria. La Mesa de la Unidad Democrática pertenece a esa tradición de concordia política cuya figura política sobresaliente en el pasado fue Rómulo Betancourt. La Mesa de la Unidad Democrática para las próximas elecciones del 26 de septiembre ha podido reunir a diversos partidos a través del difícil arte de la negociación política, mediando los intereses personales y partidarios en una sola dirección: crear una Asamblea Nacional de pluralidad política que detenga las arbitrariedades del Ejecutivo. Hay que decirlo: la Mesa de la Unidad Democrática no tiene una figura política sobresaliente, no obstante tiene la vocación democrática de restablecer la salud de la vida partidaria en Venezuela, pues hay que recordar que los momentos de crisis de la plaza pública venezolana ha sido cuando el sistema de partidos se ha visto erosionado.

México, 21.09.10

En documento: Venezuela 26S. polarización y concordia política

Teoría del discurso y Ciencia Política

septiembre 19, 2010

Teoría del discurso y Ciencia Política

 

Noé Hernández Cortez

En el ensayo La Ciencia Política: el pulso del cambio mexicano Soledad Loaeza realiza una aguda crítica a los argumentos de Gabriel Negretto, escribe Loaeza: “[…] entre quienes creen que los estudios históricos y descriptivos deberían ser desplazados ‘por investigaciones fundadas en teorías comprensivas de alto rigor analítico y metodológico’ (Negretto, 2004: 183), como si la explicación histórica careciera de profundidad analítica” (Loaeza, 2005: 201-202). Desde un punto de vista filosófico, politólogos como Gabriel Negretto aspiran a una ciencia política fundamentada en premisas evaluadas como verdaderas o falsas, es decir, lo que Bertrand Russell identificó como premisas verificadas empíricamente. El problema en los análisis como el de Negretto no son  sus argumentos de carácter positivista, sino la crítica que ejercen sobre otras formas de hacer ciencia política.

            En este sentido, los vasos comunicantes entre teoría del discurso y ciencia política enriquecen campos de análisis como el de la política propiamente y el de la política pública. La teoría del discurso tiene diversas vertientes que van de las de carácter nominalista a las interpretativas. King, Keohane y Verba consideran el discurso como cuantificable a través de la lógica inferencial, por supuesto estos autores consideran el discurso como estructuras sintácticas evaluadas a través de encuestas. Desde un punto de vista filosófico King, Keohane y Verba consideran el discurso desde una perspectiva nominalista.

            La teoría del discurso de Laclau y Mouffe arraigada en la tradición europea, considera el discurso desde una perspectiva interpretativa. La construcción de la teoría del discurso de Laclau y Mouffe tiene su origen en una lectura original de la tradición marxista y de la cultura literaria y filosófica de occidente. Laclau y Mouffe trazan una lectura de la modernidad que va de Hölderlin a Marcel Proust, de Platón a Heidegger, de Saussure a Derrida, de Nietzsche a Foucault. Esta tradición europea del discurso está anclada en el ejercicio crítico del poder y la dominación.

            Esta breve nota me permite explicarme ahora, que los malos entendidos de carácter epistemológico en los departamentos de ciencia política, radica en que el esquema mental de ciertos profesores consiste en pensar el “mundo” como un conjunto de leyes causales. Quieren explicar sólo la política a través de leyes causales y patrones. Recuerdo que en una ocasión me pusieron a explicar el pensamiento político de Octavio Paz a través de variables dependientes e independientes, pues la interpretación y descripción no es ciencia, ciencia política.

México, 19.09.10

En documento: Teoría del discurso y ciencia política

Ben Gidley: Social Theory, the left and terror

septiembre 17, 2010

Ben Gidley: Social Theory, the left and terror

                                                

Noé Hernández Cortez

 

Dissent publica nuevamente el artículo de Ben Gidley Chickens coming home to roost: Social theory, the left and terror, aparecido primero en la revista Street Signs (2007). Ben Gidley cuestiona las pretensiones de espíritu fáustico de la teoría social para explicar los actos humanos más “oscuros”. El lado científico de la teoría social es insuficiente para explicar la complejidad de la condición humana. Comprender los actos terroristas desde la esfera de la moral es un acto de sensatez y humildad, esta actitud crítica  proviene de la tradición del pensamiento social inaugurado en el siglo XX por Hannah Arendt: la reflexión sobre el Mal, si con mayúsculas. Siempre he pensado que la ciencia social se enriquece cuando establece vasos comunicantes con esferas como la moral, como bien dice Ben Gidley: el terrorismo no puede ser comprendido sólo por el análisis racional, hace falta un criterio moral.

México, 16.09.10

En documento: Ben Gidley. Social Theory, the left and terror

Estuve hoy por la tarde en el zócalo: el bullicio y las sonrisas de la libertad se entrecruzaban

septiembre 16, 2010

Estuve hoy por la tarde en el zócalo: el bullicio y las sonrisas de la libertad se entrecruzaban

Los preparativos en el Zócalo