Métodos y procesos de investigación en las ciencias sociales

agosto 5, 2016

Métodos y procesos de investigación en las ciencias sociales

Licenciatura en Administración Pública

Curso Propedéutico 2016-2017A

Profesor: Dr. Noé Hernández Cortez

Email: noe.hernandez@flacso.edu.mx ; noe.unistmo@gmail.com

Presentación del curso

El presente curso está destinado a los alumnos(as) del curso propedéutico de la Licenciatura en Administración Pública. El curso de Métodos y procesos de investigación en las ciencias sociales introduce al estudiante a la historia de la ciencia, poniendo énfasis en los vínculos metodológicos y epistemológicos entre las ciencias naturales y ciencias sociales. Es habitual pensar que las ciencias sociales no tienen nada en común con las ciencias naturales, sin embargo en el presente curso se enseña que el rasgo distintivo en común entre las ciencias sociales y las ciencias naturales es la aplicación del método científico. Partimos de la idea de que la ciencia de la Administración Pública es parte de la Ciencias Sociales, más que una técnica la Administración Pública es una ciencia social que se fundamenta en una epistemología y metodología, así el desafío del curso consiste en reflexionar sobre la importancia del método científico para las Ciencias Sociales y en particular para la Administración Pública a partir de una lectura de la historia de la ciencia.

Objetivo general

Introducir al alumno(a) a la investigación científica a través de aspectos relevantes de la historia de la ciencia, la epistemología y la metodología a partir de lecturas clásicas en las ciencias naturales y las ciencias sociales.

Evaluación del curso

Controles de lectura :  30%
Tareas :  30%
Examen Parcial :  60%
Total : 100%

 

TEMA 1.- LOS CIENTÍFICOS DE LA REVOLUCIÓN CIENTÍFICA

Pérez Tamayo, R. (1998). Los científicos de la revolución científica: Vesalio, Galileo, Harvey, Newton, Hooke y Leibniz. En R. Pérez Tamayo ¿Existe el método científico? Historia y realidad. Distrito Federal, México: El Colegio Nacional, Fondo de Cultura Económica.

1.0 Introducción.

1.1 Andrés Vesalio.

1.2 Galileo Galilei.

1.3 William Harvey.

1.4 Isaac Newton.

1.5 Robert Hooke.

1.6 Gottfried Wilhelm Leibniz.

TEMA 2.- EPISTEMOLOGÍA Y CIENCIAS SOCIALES

Díaz, J. L. (1997). Conocimiento y método: los vértices del juego. En J. L. Díaz El ábaco, la lira y la rosa. Las regiones del conocimiento. Distrito Federal, México: Fondo de Cultura Económica.

García, R. (2001). Fundamentación de una epistemología en las ciencias sociales. Estudios Sociológicos, 19 (57), 615-620.

TEMA 3. LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA Y LAS CIENCIAS SOCIALES

Guerrero, O. (2007). La Administración Pública. En O. Guerrero Principios de Administración Pública (pp. 6-15). Santa Fe de Bogotá: Escuela Superior de Administración Pública.

Guerrero, O. (2007). La Ciencia de la Administración y las Ciencias Sociales. En O. Guerrero Principios de Administración Pública (pp. 16-24). Santa Fe de Bogotá: Escuela Superior de Administración Pública.

TEMA 4.- HISTORIA DEL MÉTODO CIENTÍFICO

Russell, B. (1988). Primeros ejemplos de métodos científicos. En B. Russell El panorama de la ciencia (pp. 6-24). Santiago, Chile: Editorial Ercilla.

TEMA 5. ¿QUÉ ES LA CIENCIA?

Bunge, M. (2003). ¿Qué es la ciencia? En M. Bunge La ciencia. Su método y su filosofía. Recuperado el 30 de julio de 2014, de http://issuu.com/hernandezcortez/docs/la_ciencia._su_m__todo_y_su_filosof

TEMA 6 ¿CUÁL ES EL MÉTODO DE LA CIENCIA?

Bunge, M. (2003). ¿Cuál es el método de la ciencia? En M. Bunge La ciencia. Su método y su filosofía. Recuperado el 30 de julio de 2014, de http://issuu.com/hernandezcortez/docs/la_ciencia._su_m__todo_y_su_filosof

TEMA 7.- CIENCIA Y CLASIFICACIÓN

Zaid, G. (2012). Clasificaciones. Letras Libres, núm. 166, 34-35.

TEMA 8.- LA OBSERVACIÓN

Bunge, M. (2011). La contrastación de las ideas científicas: de la observación a la inferencia. En M. Bunge La investigación científica (pp. 589-626). México: Siglo XXI.

TEMA 9. EL DISEÑO DEL PROTOCOLO DE INVESTIGACIÓN

Lino Pérez, L. (2014). Taxonomía de la investigación. En García García, López Alvarenga, Jiménez Ponce, Ramírez Tapia, Lino Pérez y Reding Bernal (Coordinadores) Metodología de la Investigación, bioestadística y bioinformática en ciencias médicas y de la salud (2ª Ed.) (pp. 15-23). Distrito Federal, México: Hospital General de México, McGraw-Hill.

TEMA 10.- LA ÉTICA Y EL QUEHACER CIENTÍFICO

Bunge, M. (2008). Problemas globales, ciencia y ética. En M. Bunge Filosofía y Sociedad (pp.  24-36). México: Siglo XXI.

PERFIL PROFESIONAL DEL DOCENTE

Dr. Noé Hernández Cortez

Profesor-Investigador Titular “A” en la Licenciatura en Administración Pública de la Universidad del Istmo, Campus Ixtepec. E-mail: noe.unistmo@gmail.com

Doctor de Investigación en Ciencias Sociales con especialidad en Ciencia Política por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, FLACSO, Sede México.

Maestro en Sociología Política por el Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora.

Licenciado en Historia por la Universidad Veracruzana.


El espejismo estatal de Federico Reyes Heroles

junio 21, 2016

Hoy en Excélsior escribe Federico Reyes Heroles: “Nos guste o no, todos los mexicanos dependemos de la fortaleza del Estado mexicano. No del color que nos gobierne sino de las instituciones que le permiten a esos colores acceder al poder y a nosotros tener garantía de que podemos desplazarlos. Ese Estado tiene un cimiento muy claro que nos remite a Hobbes: el uso de la violencia no se puede compartir, el Estado, para serlo, necesita luchar permanentemente, todos los días, por la conservación de su razón de ser: la seguridad de sus ciudadanos y la garantía de que sus requerimientos, familiares, económicos, de tránsito, de libertades múltiples, estarán allí a diario”. Cierto, pero esto es lo que apunta la teoría normativa sobre el Estado. Se le olvida a Federico Reyes Heroles que para que se den estas condiciones el Estado debe ser un Estado democrático, y el Estado mexicano está lejos de serlo, es un Estado que muestra su cara autoritaria y represiva, antes que proteger y garantizar los derechos de los ciudadanos. Es extraño que Federico Reyes Heroles, quien hace una lectura desde el centro de la opinión pública del país, afirme lo anterior, pues alguien que está enterado como él de indicadores nacionales e internacionales sobre el estado endémico de la democracia y los derechos humanos en México, argumente la fortaleza de un Estado ausente en muchas zonas de México. El espejismo estatal de Federico Reyes Heroles es producto de su limitado liberalismo político. Quien analizó mejor los distintos rostros del Estado en América Latina -no solo la teoría normativa del Estado como la de Reyes Heroles- fue Guillermo O’Donnell en sus investigaciones empíricas sobre las condiciones del Estado democrático en América Latina y sus implicaciones en la protección de los derechos de la ciudadanía.


Los números de 2015

diciembre 31, 2015

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2015 de este blog.

Aquí hay un extracto:

La sala de conciertos de la Ópera de Sydney contiene 2.700 personas. Este blog ha sido visto cerca de 15.000 veces en 2015. Si fuera un concierto en el Sydney Opera House, se se necesitarían alrededor de 6 presentaciones con entradas agotadas para que todos lo vean.

Haz click para ver el reporte completo.


Venezuela eleciones 2015: luz en tiempo nublado

diciembre 8, 2015

En la década de los setenta el poeta mexicano Octavio Paz publicó su libro Tiempo nublado, un conjunto de ensayos en donde el escritor crítica las formas autoritarias y dictatoriales en América Latina. La lente de la crítica, poco común en ese tiempo, la hace Paz desde los ideales normativos de la democracia. El historiador Jean Meyer publicaba a finales de esa misma década su ensayo América Latina: tecnócratas en uniforme, en donde escribe “Todos los países de las Américas ibéricas, todos salvo México, Colombia, Venezuela y la pequeña Costa Rica, están gobernados actualmente por militares”. En efecto, Venezuela gozaba en ese entonces de una experiencia histórica democrática producto del Pacto de Punto Fijo de 1958.

Las elecciones recientes del 6 de diciembre en Venezuela para el Congreso, es una luz para el tiempo nublado que ha vivido Venezuela en los últimos 17 años de chavismo: erosión de la institucionalidad democrática, violación de los derechos humanos, persecución estatal a los líderes de la oposición, el quebranto de la economía, la violencia sistemática -comparable a la mexicana-. El gran historiador François Furet argumentaba sobre la historia del pasado de una ilusión: retrato trágico de los totalitarismos, formas perversas de la política. En América Latina padecemos históricamente de formas autoritarias como el régimen político creado por Hugo Chávez y sustentado hasta nuestros días por el presidente Nicolás Maduro. Venezuela tiene ahora un doble aprendizaje: primero, el chavismo no es perpetúo; segundo, la oposición comprendió que no es el golpe de estado la vía para cambiar las cosas, sino las “piedras de papel”, como bien dice Adam Przeworski.


Comunicado de Macquarie Group en la Bolsa Mexicana de Valores con fecha del 2 de agosto de 2013 y la oposición al proyecto eólico de Mareña Renovables

agosto 14, 2015

En un comunicado de Macquarie Group con fecha del 02 de agosto de 2013, que descargue en la página de la Bolsa Mexicana de Valores (y que se puede leer aquí: Comunicado MACQUARIE_BMV_2013) se da a conocer a la opinión pública la situación de oposición social al proyecto eólico emprendido en ese momento por la empresa Mareña Renovables. Esta oposición sigue hasta la fecha, al grado de que la empresa Mareña Renovables tuvo que cambiar de nombre a la de Eólica del Sur. En el comunicado de Macquarie Group arriba mencionado, se lee lo siguiente: “… el acceso a los sitios del Proyecto ha continuado siendo impedido por grupos minoritarios en oposición”, lo que no dice el comunicado de Macquarie Group es que a estos “grupos minoritarios” que son los pueblos indígenas zapotecos le han sido violados sus derechos humanos a decidir sobre el usufructo de sus tierras ejidales y comunales. Un seguimiento puntual sobre la situación actual de este proyecto eólico y la violación de los derechos humanos de las comunidades indígenas zapotecas se puede encontrar en la página de la organización no gubernamental Proyecto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, A.C. (PRODESC).


Pensando a la Administración pública desde lo social.

julio 9, 2015

Actualmente estoy leyendo el libro La Administración Pública en el Debate Contemporáneo de las Ciencias Sociales (2015), coordinado por Fernando Castañeda Sabido y Rina Marissa Aguilera Hintelholher, que circula en nuestros días bajo el sello editorial  de la UNAM. Una gran virtud de este libro es que reflexiona sobre la Administración pública como una ciencia social en conexión con ámbitos del conocimiento como la teoría social, la filosofía de la ciencia, el derecho, la hermenéutica, la metodología, la sociología y la ciencia política. Este libro, sin lugar a dudas, será discutido en los próximos años, pues, enfatiza la complejidad contemporánea de la sociedad, punto de partida para revitalizar el conocimiento de la Administración pública desde este ángulo social de estudio. A la par leo un excelente artículo titulado Social Movements and Public Administration: Spontaneus Citizens’ Committees in Florence de Donatella Della Porta y Massimiliano Andretta, publicado en el International Journal of Urban and Regional Research, Volumen 26.2, junio 2002, pp. 244-265, este artículo presenta una investigación sobre la articulación entre los movimientos sociales y la Administración pública, un buen ejemplo de lo que argumenta Fernando Castañeda sobre los complejos sistemas sociales, que actualmente se deben estudiar con la riqueza de enfoques de las ciencias sociales, entre ellas la Administración pública. Ambos trabajos que menciono son una belleza sobre la riqueza conceptual y empírica a la que llega la Administración pública, además nos recuerda que la Administración pública goza de las grandes tradiciones intelectuales de la teoría social.


Hegemonía neoliberal y política pública eólica en México: el caso de Unión Hidalgo, Oaxaca.

julio 2, 2015

Aerogeneradores en el municipio de Unión Hidalgo, Oaxaca

Fotografía 3. Unión Hidalgo proyecto eólico en terrenos comunales

Fotografía: tomada por Noé Hernández Cortez

PONENCIA: Hegemonía neoliberal y política pública eólica en México: el caso de Unión Hidalgo, Oaxaca, presentada en el Tercer Congreso Latinoamericano de Ciencias Sociales “Reestructuración y vigencia del modelo neoliberal en América Latina”

“Hegemonía neoliberal y política pública eólica en México: el caso de Unión Hidalgo, Oaxaca”

Introducción

La construcción hegemónica del discurso neoliberal no solo ha impactado las formas de mercado, sino también otras áreas sensibles de las comunidades locales como son la explotación de sus recursos naturales. En este sentido, nuestro estudio se concentra en observar el impacto sociopolítico de las políticas neoliberales implementadas a través de los proyectos eólicos instalados en el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca. Con base en un análisis del concepto de hegemonía de la teoría política posestructuralista de Ernesto Laclau y Chantal Mouffe (2011), examinamos la lógica de poder del discurso hegemónico neoliberal en las políticas públicas de las energías renovables, específicamente en la política pública en materia eólica que el gobierno mexicano ha promovido en los últimos años. Estas políticas públicas en materia de energía eólica han beneficiado principalmente a las grandes empresas trasnacionales de la industria de la energía eólica, creando en las comunidades un sistema de exclusión sociopolítica, lo que ha generado conflictos sociales en dichas comunidades. En este contexto, para evidenciar las consecuencias sociales del dictum hegemónico neoliberal en materia de política pública eólica, el análisis se concentra en un estudio de caso delimitado a los proyectos eólicos instalados en el municipio de Unión Hidalgo, en el Istmo de Tehuantepec del estado de Oaxaca. Se ofrecen primeros resultados del trabajo de campo realizado en el municipio de Unión Hidalgo, en donde se llevaron a cabo entrevistas semiestructuradas a autoridades y actores relevantes, para conocer sus lugares de enunciación desde donde construyen su discurso sobre la injerencia de las empresas eólicas en su mundo social. Así el presente trabajo, realiza en primera instancia una reseña teórica sobre el concepto de hegemonía propuesta por Ernesto Laclau y Chantal Mouffe (2011), posteriormente articula el concepto de hegemonía con la doctrina del neoliberalismo expresado principalmente en las políticas públicas orientadas hacia el mercado de las energías renovables, poniendo el énfasis en el sexenio de Felipe Calderón (2006-2012), en un tercer momento presentamos los lugares de enunciación de los actores relevantes del municipio de Unión Hidalgo, ubicado geográficamente en el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca. Por último, presentamos unas consideraciones finales.

El concepto de hegemonía: una perspectiva postmarxista

El economista y politólogo chileno Gabriel Palma nos recuerda la pérdida de visión crítica hacia la creencia en la ideología neoliberal en el orbe latinoamericano, una explicación es que esta ideología neoliberal ha permeado a las instituciones académicas, adorando el concepto de mercado que ha profesado la teoría económica ortodoxa desde la década de los 60’ y 70’, al respecto escribe Palma:

La propuesta central de esta columna (profundizando el análisis de la anterior) es que en la teoría económica hay algo que no funciona en la interacción entre creencias y realidad.  En el primer período -los años 60 y 70-, lo más probable es que esto sucedió porque entonces lo que se requería de la economía no era tanto ser una disciplina académica, sino un instrumento militante y movilizador en la lucha por consolidar una nueva re-legitimación del capital. Esto es, ayudar a la legitimación del cambio de sistema: del keynesianismo de la posguerra (igualisante, regulador y minimizador de inseguridades), al neoliberalismo con trenzas sueltas. Se requería que fuese algo más cercano a una religión que a una ciencia social (Palma, 2013).

En este contexto, estamos de acuerdo con Gabriel Palma sobre la erosión del ejercicio crítico en América Latina, pues las políticas neoliberales han echado una raíz profunda en gobiernos como Chile, Brasil, Perú y México. En este escenario, proponemos realizar una lectura crítica desde el llamado posmarxismo, principalmente a través del concepto de hegemonía de Ernesto Laclau y Chantal Mouffe (2011). En su obra colectiva Hegemonía y estrategia socialista. Hacia una radicalización de la democracia (2011), Laclau y Mouffe parten de la idea de la fragmentación del mundo moderno, pues la unidad del mundo en la Edad Media se veía cristalizado a través del significado que le otorgaba Dios al mundo social. En ese sentido, Dios es la unidad que estructura a la comunidad. En sentido contrario, la modernidad fragmenta a la comunidad, dejando en orfandad al sujeto. No obstante, el sujeto moderno aspira a crear a la comunidad por medio de la lucha política, tenemos entonces el fenómeno de la ausencia de la presencia de la unidad pérdida. Los recursos políticos para formar esta unidad pérdida son a través de la hegemonía. La hegemonía entonces es la articulación de los distintos discursos que flotan en el espacio político, conforman una sedimentación del significado para sedimentarse en las instituciones. En ese orden de ideas, el significado de “mercado” o como Gabriel Palma le llama: el concepto de mercado, es la nueva hegemonía que ha estructurado a las instituciones de los estados nacionales, en concreto dicha institucionalización ha prevalecido en las políticas públicas implementadas por los gobiernos pro mercado en América Latina, especialmente México.

La hegemonía neoliberal es una articulación de discursos de instituciones internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Esta hegemonía neoliberal es el marco de referencia de las políticas públicas de la explotación de las energías renovables, cuya legitimación se apoya en el discurso del desarrollo sustentable y en el combate del cambio climático, es así como se ofrecen dichas políticas públicas. No obstante, existen movimientos sociales contrahegemónicos, como formas críticas y alternas de concebir el desarrollo, es justamente aquí en donde podemos indagar para estudiar proyectos locales alternativos de desarrollo, atendiendo fundamentalmente sus contextos sociopolíticos.  Simon Springer (2012), distingue cuatro formas para entender al neoliberalismo, a saber: 1). El neoliberalismo como un proyecto hegemónico ideológico; 2). El neoliberalismo como política pública y programa; 3). El neoliberalismo como una forma de estado; y 4). El neoliberalismo como gubernamentalidad. Es claro que estas cuatro concepciones sobre el neoliberalismo, tienen como trasfondo un supuesto epistemológico para entender dicho fenómeno. Pero como muy bien apunta Springer (2012), una forma creativa para comprender el neoliberalismo que articule estas cuatro concepciones mencionadas líneas arriba, es concebir al neoliberalismo como discurso, pues es a través del discurso en donde se puede estudiar en circuitos interconectados las cuatro formas del neoliberalismo, identificadas por Springer (2012). Así, el neoliberalismo como discurso hegemónico permite observarlo como política pública.

 

Articulando hegemonía, neoliberalismo y política pública de energías renovables en México

El discurso hegemónico neoliberal como un espacio institucionalizado de valores anclados en la economía neoclásica y traducida en reformas estatales de amplio calado (Geddes y Sullivan, 2011), se presentan en México como la implementación de una primera generación de reformas de corte neoliberal en la década de los ochenta y como respuesta a la trágica crisis de 1982, además en el contexto internacional, ya en la década de los ochenta, se han instaurado las políticas públicas impulsadas por los gobiernos de Margaret Thatcher en el Reino Unido y de Ronald Reagan en Estados Unidos (Alberro, 2010). Al respecto escribe Irina Alberro:

A partir de la década de los ochenta hay un cambio importante en la visión del papel que debe desempeñar el Estado en la economía. Siguiendo principios propios de la teoría clásica, se plantea que el Estado debe dejar actuar libremente a los mecanismos de mercado y mantener únicamente funciones básicas, como la regulación, de tal modo que las transacciones de mercado puedan llevarse a cabo plenamente. El Estado ya no funge como actor directamente involucrado en las labores de planificador e impulsor del desarrollo económico. La convicción de que el Estado tenía que mantener un presupuesto equilibrado y ser responsable fiscalmente condujo al desmantelamiento del Estado de bienestar (Alberro, 2010, p.92).

En esta nueva lógica económica, el Estado mexicano impulsa una primera generación de reformas institucionales: “1) las políticas de ajuste; 2) el fortalecimiento de la disciplina fiscal; 3) la apertura externa de los mercados; 4) la privatización de un gran número de industrias previamente en manos del gobierno, y 5) la desregulación”, (Uvalle en Alberro, 2010, p.92). Este cambio del Estado mexicano, a través de un conjunto de políticas públicas diseñadas con el criterio de los agentes racionales que maximizan en el espacio del intercambio económico, se fue sedimentando en un conjunto de instituciones que velan por los intereses económicos de las élites empresariales, excluyendo del primer plano estatal a los ciudadanos. Así, el nacimiento de la nueva arquitectura estatal apoyada en la nueva gerencia pública (Hood, 1991), comienza a concebir a los ciudadanos como consumidores de servicios públicos, e irónicamente estos servicios públicos empiezan a ser administrados como servicios privados.

En esta línea argumentativa el nuevo discurso que acompaña a las políticas de energías renovables es el de desarrollo sustentable. Así, el discurso del desarrollo sustentable se presenta como una esfera neutral, ajena a la política, pues el conocimiento científico que lo legitima se apoya en la evidencia empírica sobre el cambio climático. No obstante, en la práctica el discurso del desarrollo sustentable es una esfera de poder (Elgert, 2009), en donde las grandes empresas trasnacionales encuentran un discurso de eficiencia de mercado para sus negocios, como es el caso de la explotación del viento en forma de energía eólica para generar electricidad. Como ha argumentado Enrique Leff (2010) la modernización ha cosificado a la naturaleza, en primera instancia las políticas neoliberales intercambian los recursos de la naturaleza como mercancía, a pesar de la concepción ontológica del ser de la naturaleza que le otorgan los pueblos originarios, en caso concreto la concepción mítica de la naturaleza que tienen los pueblos originarios del Istmo de Tehuantepec, Oaxaca. Con respecto a la política democrática neoliberal, Enrique Leff ha sostenido que “el proyecto de democracia neoliberal no puede consolidarse en tanto siga incrementándose la desigualdad social y continúen socavándose las bases ecológicas y sociales de sustentabilidad del desarrollo” (Leff, 2010, p.399).

Durante el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012), el impulso de la explotación de los recursos naturales renovables se incrementó, cediendo el paso a las grandes inversiones españolas en el sector de la energía eólica. Tal es el caso de la empresa española Mareña Renovables, una trasnacional que maneja capitales financieros de varias partes del mundo. Este poderoso consorcio español, que actualmente se llama Eólica del Sur[1], ha insistido hasta nuestros días invertir en el sector eléctrico mexicano a través de la generación de electricidad explotando la tierra y la fuerza del viento. Estas políticas públicas del Estado mexicano, que en su conjunto establecen la privatización del sector eléctrico, y en particular de la tierra y del recurso del viento, ha sido motivo de enfrentamientos con las comunidades indígenas en el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca. La disputa por la barra de Santa Teresa que ha sostenido Mareña Renovables hasta nuestros días, nos habla de cómo el Estado mexicano vela por los intereses del capital financiero global, en lugar de las comunidades indígenas. En nuestro siguiente apartado a partir de los primeros resultados de entrevistas semiestructuradas realizadas a actores claves del municipio de Unión Hidalgo, en el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, construimos un discurso contrahegemónico a las políticas neoliberales de privatización del sector eólico en México.

Unión Hidalgo: un municipio en pie de lucha

De acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2010 (INEGI, 2015) el municipio de Unión Hidalgo, Oaxaca, tiene una población total de 13,970 habitantes. Asimismo, de acuerdo con el Índice de Marginación por Entidad Federativa y Municipio 2010 del Consejo Nacional de Población (CONAPO), el grado de marginación de Unión Hidalgo es bajo[2]. Llegamos a Unión Hidalgo el 18 de febrero de 2015 para conocer el movimiento de resistencia de los comuneros de dicho municipio (Ver Fotografía 1).

Fotografía 1. Unión Hidalgo, al fondo los aerogeneradores

Fotografía 1. Unión Hidalgo, al fondo los aerogeneradores

Fotografía tomada en trabajo de campo.

A nuestra llegada nos enteramos que los comuneros de Unión Hidalgo sostienen un litigio con Desarrollos Eólicos Mexicanos. S.A. de C.V. (DEMEX). En este litigio los comuneros de Unión Hidalgo son apoyados por la organización no gubernamental Proyecto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, A.C. (PRODESC). Una primera aproximación de nuestro trabajo de campo es presentar los argumentos de los comuneros, para exigir DEMEX un respeto de las tierras comunales de los pueblos originarios, a la vez que se sujeten a los instrumentos jurídicos internacionales como el Convenio No. 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en ese sentido el Convenio No. 169 establece que:

El espíritu de la consulta y la participación constituye la piedra angular del Convenio núm. 169 sobre la cual se basan todas sus disposiciones. El Convenio exige que los pueblos indígenas y tribales sean consultados en relación con los temas que los afectan. También exige que estos pueblos puedan participar de manera informada, previa y libre en los procesos de desarrollo y de formulación de políticas que los afectan (Convenio No. 169 de la OIT, 2015).

En este contexto el entrevistado no. 1, un comunero de Unión Hidalgo nos argumenta que:

Las empresas eólicas están desde el 2008. Sí, las empresas se presentaron en el Istmo, sobre todo la empresa DEMEX, que es Desarrollos Eólicos Mexicanos Sociedad Anónima de Capital Variable, Oaxaca Dos. Se presentó en Unión Hidalgo a recabar firmas, para firmar contratos con los posesionadores o con los dueños de las parcelas. Desde ahí está el mal, porque las tierras de Unión Hidalgo que son anexo de los bienes comunales de Juchitán. Pues para que se firme un contrato es necesario que se consulte a la comunidad, también así lo reza el Convenio169 de la OIT. Que dice que debe de existir, para implementar un proyecto, debe existir primeramente una consulta previa, libre e informada. Y si la comunidad acepta el proyecto, la empresa está obligada a beneficiar a la comunidad en su desarrollo, para la infraestructura urbana y social, a que se debe, se debe a que van a aprovechar los recursos naturales, en este caso el aire, y van a generar energía que las va a producir una ganancia inmensa. Por lo consiguiente, no solamente los propietarios deben de salir beneficiados como pretende la empresa, sino que también  la comunidad  y ahí es donde está fallando la empresa (Entrevistado No. 1, 20 de febrero de 2015).

El discurso del entrevistado no. 1 señala cuáles son los derechos y las obligaciones que han violado las empresas eólicas en Unión Hidalgo. En este discurso es claro que el entrevistado no. 1 apela al derecho internacional, para exigir los derechos de los pueblos indígenas que las empresas eólicas han violado de manera sistemática.

El entrevistado no. 2 nos dice lo siguiente:

Quien contactó a PRODESC fue la Asamblea de los Pueblos Indígenas del Istmo de Tehuantepec y ellos contactaron a otra organización que se llama Poder, Poder contactó a PRODESC, PRODESC lleva trabajo de litigio y la Asamblea de los Pueblos Indígenas del Istmo de Tehuantepec es una organización reconocida en el Istmo, pues el comité pertenece a esa Asamblea. Y bueno dicen: aquí las cosas no están bien, hay que revisar los contratos. Se revisan los contratos con Poder y con PRODESC y se determina una serie de violaciones a los derechos humanos y derechos de la comunidad indígena. Entonces, se dice, bueno, hay que emprender un litigio para que estos contratos se rescindan o nulifiquen, entonces, para terminar los contratos, lo que a los compañeros le interesaba era recuperar sus tierras, porque les habían prometido dejar entrar a sus tierras para seguir produciendo, y no fue así (Entrevistado no. 2, 22 de febrero de 2015).

De acuerdo con el entrevistado no. 2 las empresas a través de los contratos violaron un conjunto de derechos de los pueblo indígenas de Unión Hidalgo, entre ellos limitar su acceso libre a sus tierras comunales. Es importante hacer notar que las tierras de Unión Hidalgo, perteneciente al Distrito de Juchitán de Zaragoza, son tierras comunales, lo que indica que son beneficios colectivos, derechos que las empresas eólicas no reconocen, pues asumen que han firmado contratos individuales, situación que los comuneros ya han denunciado en sus comunicados a la opinión pública.

Consideraciones finales

Nuestro trabajo de investigación ofrece aquí una primera aproximación sobre el conflicto social que se está dando en Unión Hidalgo entre DEMEX y los comuneros de dicho municipio. Es importante señalar que nuestra investigación aún se encuentra en proceso, pero podemos sostener que las políticas públicas neoliberales, como bloque hegemónico mundial, se traducen en una explotación de los recursos renovables en México, en este caso del recurso del viento, generando movimientos contrahegemónicos para defender los derechos de los pueblos de los indígenas, a través del derecho internacional, una vez que el Estado mexicano no garantiza en la práctica dichos derechos humanos de los pueblos originarios.

Bibliografía    

Alberro, I. (2010). Impacto de la economía política en la administración pública: liberalismo económico y democracia. En J.L. Méndez (coordinador), Políticas Públicas (pp. 85-103). México: El Colegio de México.

CONAPO (2015). Índice de Marginación por Entidad Federativa y Municipio 2010. Recuperado el 02 de marzo de 2015, de http://www.conapo.gob.mx/es/CONAPO/Indices_de_Marginacion_2010_por_entidad_federativa_y_municipio.

Convenio No. 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT, http://www.ilo.org/indigenous/Conventions/no169/lang–es/index.htm).

Desarrollos Eólicos Mexicanos, S.A. de C.V. (DEMEX, http://www.amdee.org/socios-de-amdee-1/desarrolladores/desarrollos-eolicos-mexicanos).

Elgert, L. (2009). Politicizing sustainable development: the co-production of globalized evidence-based policy. Critical Policy Studies, 3(3-4), 375-390.

Geddes, M. y Sullivan, H. (2011). Localities, leadership and neoliberalization: conflicting discourses, competing practices. Critical Policy Studies, 5(4), 391-413.

Hood, C. (1991). A Public Management For All Seasons? Public Administration, 69 (1), 3-19.

INEGI (2015). Sistema Estatal y Municipal de Base de Datos. Recuperado el 02 de marzo de 2015, de http://sc.inegi.org.mx/cobdem/resultados.jsp?w=13&Backidhecho=198&Backconstem=197&constembd=199&tm=’Backidhecho:3,Backconstem:3,constembd:3‘.

Laclau, E. y Mouffe, Ch. (2011). Hegemonía y estrategia socialista. Hacia una radicalización de la democracia (Primera reimpresión). México, D.F., México: Fondo de Cultura Económica.

Leff, E. (2010). Ecología y capital. Racionalidad ambiental, democracia participativa y desarrollo sustentable (Sexta Reimpresión). México, D.F., México: Siglo XXI.

Palma, G. (2013, noviembre). Por qué la economía ortodoxa transfirió su obsesión por un concepto (mercado) a un ritual (matemáticas). Centro de Investigación Periodística (CIPER). Recuperado el 01 de marzo de 2015, de http://ciperchile.cl/2013/11/12/por-que-la-economia-ortodoxa-transfirio-su-obsesion-por-un-concepto-mercado-a-un-ritual-matematicas/.

Proyecto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, A.C. (PRODESC, http://www.prodesc.org.mx/).

Springer, S. (2012). Neoliberalism as discourse: between Foucauldian political economy and Marxian poststructuralism. Critical Discourse Studies, 9 (2), 133-147.

ENTREVISTAS (FEBRERO 2015)

Entrevistado no. 1 (Entrevista realizada en Unión Hidalgo, Oaxaca, el 20 de febrero de 2015)

Entrevistado no. 2 (Entrevista realizada en Unión Hidalgo, Oaxaca, el 22 de febrero de 2015).

[1] El cambio de nombre de Mareña Renovables a Eólica del Sur, se debió fundamentalmente al conflicto que se originó a partir de la llegada de Mareña Renovables a la barra de Santa Teresa, para establecer su megaproyecto eólico, oposición que encontró a partir de noviembre de 2012, por parte de las comunidades de la agencia comunitaria de Álvaro Obregón, en Juchitán de Zaragoza, Oaxaca.

[2] El Índice de Marginación por Entidad Federativa y Municipio 2010 del Consejo Nacional de Población (CONAPO), indica que el Índice de Marginación del municipio de Unión Hidalgo es de  -0.86118.

PONENCIA COMPLETA EN FORMATO PDF: Hegemonía neoliberal y política pública eólica en México, el caso de Unión Hidalgo, Oaxaca.


Las políticas de mercado en energía eólica y movimientos sociales: el caso de Juchitán de Zaragoza, Oaxaca

junio 26, 2015

Ponencia presentada en el TERCER CONGRESO LATINOAMERICANO DE CIENCIAS SOCIALES “REESTRUCTURACIÓN Y VIGENCIA DEL MODELO NEOLIBERAL EN AMÉRICA LATINA” , los días 4,5 y 6 de junio en la Ciudad de Zacatecas.

Fotografía 2 Agencia comunitaria de Álvaro Obregón

Fotografía: tomada por Noé Hernández Cortez

Las políticas de mercado en energía eólica y movimientos sociales: el caso de Juchitán de Zaragoza, Oaxaca

Noé Hernández Cortez

Introducción

Introducción

En los últimos años el Estado mexicano ha impulsado políticas públicas en materia de energía eólica, como respuesta a las exigencias internacionales sobre la agenda del cambio climático. En este sentido, el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, es un corredor geográfico propicio para la instalación de la industria eólica. La instalación de parques eólicos en los municipios de Juchitán de Zaragoza, Unión Hidalgo, San Dionisio del Mar, San Mateo del Mar y Santo Domingo Ingenio, por parte de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y empresas trasnacionales como la empresa española Mareña Renovables, ha provocado conflicto social en las comunidades indígenas de la región. Estas políticas de mercado en energía eólica impulsadas por el Estado mexicano neoliberal, tienen una clara oposición de movimientos sociales de la región del Istmo de Tehuantepec, Oaxaca. Nuestro estudio analiza la dinámica sociopolítica y los repertorios simbólicos de lucha y resistencia del movimiento social de la Asamblea de los pueblos indígenas del Istmo de Tehuantepec en defensa de la tierra y el territorio, principalmente, en su articulación sociopolítica con la comunidad de Álvaro Obregón, localidad perteneciente al municipio de Juchitán de Zaragoza, Oaxaca. Nuestro estudio son los primeros resultados del trabajo de campo realizado en la comunidad de Álvaro Obregón, para conocer la dinámica sociopolítica del movimiento social como respuesta a las políticas de mercado implementadas en esta región por el Estado mexicano. En este contexto nuestro trabajo se divide en tres partes, en la primera parte realizamos una reseña teórica sobre la articulación entre políticas públicas neoliberales y movimientos sociales; en la segunda parte exponemos los primeros resultados de nuestro trabajo de campo realizado en la agencia comunitaria de Álvaro Obregón, perteneciente al municipio de Juchitán de Zaragoza, Oaxaca. En la tercer parte presentamos unas consideraciones finales.

Políticas públicas neoliberales y movimientos sociales

El bloque hegemónico del neoliberalismo ha empujado un conjunto de políticas públicas orientadas al mercado en los países de América Latina, fundamentalmente a partir del llamado Consenso de Washington. En el caso mexicano el conjunto de reformas económicas impulsadas durante el gobierno de Miguel de la Madrid (1982-1988) y profundizadas en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994), abrió el camino a los intereses de las grandes corporaciones internacionales. El espíritu de las políticas económicas, se concentraron fundamentalmente en desactivar el Estado de bienestar en México, para consolidar el Estado neoliberal, provocado por el llamado ajuste estructural. Al respecto escribe Araceli Damián:

“Además de la estabilización macroeconómica, otro de los propósitos del ajuste estructural ha sido reducir la intervención del Estado en la economía, especialmente en términos de la producción y las actividades financieras. En opinión del Banco Mundial, la función del Estado en la economía es ofrecer un marco de referencia para facilitar la producción y estimular precios de mercado. La cautela fiscal, la desregulación, la privatización y los mercados libres se consideran políticas económicas apropiadas para el desarrollo” (Damián, 2002, p. 30-31).

Así, el ajuste estructural tiene la creencia de que las recetas de la economía ortodoxa son el camino correcto, para corregir las ineficiencias del Estado. En este marco de referencia se fueron creando las políticas públicas de mercado, propias del modelo neoliberal. En este sentido, la política pública en el sector energético, principalmente en el tema del aprovechamiento de las energías renovables, en concreto de la energía eólica, fue impulsando una política en donde la prioridad fue el mercado, más que las comunidades indígenas en donde se establecieron los parques eólicos, en especial en el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca.

Desde nuestra perspectiva las políticas públicas de mercado en el sector energético de las energías renovables, y en particular de la energía eólica, ha tenido como impacto inmediato el surgimiento de movimientos sociales que se oponen a dichas políticas de mercado, pues la lógica de mercado consiste exclusivamente en explotar los bienes de la naturaleza de las comunidades indígenas, pues no solamente es el viento el recurso valorado por las empresas eólicas agrupadas en el consorcio Desarrollos Eólicos Mexicanos. S.A. de C.V. (DEMEX), sino también la apropiación de las tierras de los comuneros en donde se instalan los parques eólicos. En ese sentido, consideramos pertinente estudiar la interacción entre políticas públicas de mercado y los movimientos sociales, entendido este último concepto en la acepción que le otorga Tarrow:

“El acto irreductible que subyace a todos los movimientos sociales y revoluciones es la acción colectiva contenciosa. La acción colectiva adopta muchas formas: puede ser breve o mantenida, institucionalizada o disruptiva, monótona o dramática. En su mayor parte se produce en el marco de las instituciones por parte de grupos constituidos que actúan en nombre de objetivos que difícilmente harían levantar una ceja a nadie. Se convierte en contenciosa cuando es utilizada por gente que carece de acceso regular a las instituciones, que actúa en nombre de reivindicaciones nuevas o no aceptadas y que se conduce de un modo que constituye una amenaza fundamental para otros. Da lugar a movimientos sociales cuando los actores sociales conciertan sus acciones en torno a aspiraciones comunes en secuencias mantenidas de interacción con sus oponentes o las autoridades” (Tarrow, 1997, p.19).

La conveniencia del marco teórico de Tarrow es que nos permite observar la política contenciosa que conllevan los movimientos sociales, pues como apunta Tarrow la política contenciosa se da en el momento en que el sujeto político no tiene los canales institucionales adecuados para presentar sus reivindicaciones o demandas, cerradas las puertas institucionales estalla la política contenciosa, o bien lo que Laclau y Mouffe denominan como el momento de lo político, cuya expresión más abierta es el conflicto (Laclau y Mouffe, 2011). Es importante hacer notar que en un trabajo de carácter metodológico escrito por Doug McAdam, Sidney Tarrow y Charles Tilly (2008), señalan la relevancia de los trabajos de carácter cualitativo y de análisis micro para comprender los movimientos sociales, es justamente aquí en donde observamos una riqueza conceptual y metodológica para comprender los movimientos sociales fuera de los contextos de amplios horizontes históricos como los de Charles Tilly y Lesley J. Wood (2010) y el propio Sidney Tarrow (1997).

En este contexto teórico, es que observamos la articulación de las políticas públicas en materia eólica orientadas al mercado y el surgimiento de los movimientos sociales, en donde se pone en evidencia la relación de un Estado neoliberal que desatiende sus obligaciones básicas hacia las comunidades indígenas, tal como lo expresa el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en particular el artículo 6 de dicho Convenio, que a la letra dice:

1. Al aplicar las disposiciones del presente Convenio, los gobiernos deberán

a). consultar a los pueblos interesados, mediante procedimientos apropiados y en particular a través de sus instituciones representativas, cada vez que se prevean medidas legislativas o administrativas susceptibles de afectarles directamente

b). establecer los medios a través de los cuales los pueblos interesados puedan participar libremente, por lo menos en la misma medida que otros sectores de la población, y a todos los niveles en la adopción de decisiones en instituciones electivas y organismos administrativos y de otra índole responsables de políticas y programas que les conciernan;

c). establecer los medios para el pleno desarrollo de las instituciones e iniciativas de esos pueblos, y en los casos apropiados proporcionar los recursos necesarios para este fin.

 2). Las consultas llevadas a cabo en aplicación de este Convenio deberán efectuarse de buena fe y de una manera apropiada a las circunstancias, con la finalidad de llegar a un acuerdo o lograr el consentimiento acerca de las medidas propuestas (Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo).

En este escenario la empresa trasnacional Mareña Renovables[1], al anunciar su megaproyecto eólico, para instalarse en la barra de Santa Teresa, una franja de tierra comunal de los pueblos ikjots y binni za, encontraron oposición de los comuneros, articulándose un movimiento social que a la fecha persiste (Ver Fotografía No. 1).

Fotografía No. 1 Barra de Santa Teresa

Fotografía 1 Barra de Santa Teresa

Fotografía No. 1.- Tomada por Noé Hernández Cortez

El movimiento social y la política contenciosa en Álvaro Obregón (Gui’xhi’ Ro’)

De acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2010 (INEGI, 2015), el municipio de la Heroica Ciudad de Juchitán de Zaragoza tiene una población total de 93,038 habitantes (INEGI, 2015). Asimismo, de acuerdo con el Índice de Marginación por Entidad Federativa y Municipio 2010 del Consejo Nacional de Población (CONAPO), el grado de marginación de la Heroica Ciudad de Juchitán de Zaragoza es medio[1] (CONAPO, 2015). Al municipio de la Heroica Ciudad de Juchitán de Zaragoza pertenece la agencia comunitaria Álvaro Obregón.  En nuestro trabajo de campo nos comentaban los comuneros de Álvaro Obregón que no pertenecen al municipio de la Heroica Ciudad de Juchitán de Zaragoza, Oaxaca, pues su “rebelión”, consiste en desconocer a la cabecera municipal, al gobierno estatal y al gobierno federal. Así, su lucha se establece en el plano internacional, principalmente en una demanda interpuesta en la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en donde se solicita que la agencia comunitaria de Álvaro Obregón sea reconocida por el Estado mexicano como una agencia comunitaria de usos y costumbres. De ahí que en el presente trabajo asumimos el nombre que los propios comuneros, pertenecientes al movimiento social de Álvaro Obregón, le han otorgado a su gobierno: agencia comunitaria de Álvaro Obregón. En ese sentido, actualmente la agencia de Álvaro Obregón, es administrada por los propios comuneros, pues desconocen, como decíamos líneas arriba, al gobierno de Juchitán, en ese sentido desde el 2013 se han declarado como una agencia comunitaria (Ver Fotografía No. 2).

Fotografía 2. Agencia comunitaria de Álvaro Obregón

Fotografía 2 Agencia comunitaria de Álvaro Obregón

Fotografía No.2.- Tomada por Noé Hernández Cortez

La política contenciosa abierta en la agencia comunitaria de Álvaro Obregón, tiene un repertorio de lucha, caracterizado en el Istmo de Tehuantepec: la barricada. Así, la barricada puesta en noviembre de 2012 en la entrada a la Barra de Santa Teresa, para no permitir el paso de la maquinaria de la empresa Mareña Renovables, fue el punto álgido de la política contenciosa del movimiento social impulsado por los comuneros opositores a la entrada de la inversión financiera internacional a través de los parques eólicos. En este escenario, el entrevistado no. 3, quien es bilingüe –habla zapoteco y español- nos narra las formas de lucha del movimiento:

Todo esto empezó, el movimiento de lucha de resistencia y de rebeldía de la comunidad indígena zapoteca binni za Álvaro Obregón, empezó cuando la empresa, en un consorcio llamado Mareña Renovables, empresa eólica trasnacional, quiso imponer en la Barra de Santa Teresa la construcción de cientos de aerogeneradores, sin consultar a la comunidad. Y nosotros como pueblos indígenas tenemos el derecho de la consulta previa, libre e informada. Hoy ya no queremos ni siquiera esa consulta. En un momento dado cuando la empresa quiso entrar nada más por qué sí, reclamamos nuestro derecho de por qué no nos habían consultado. Hoy nos damos cuenta que si seguimos haciendo esto, nos van hacer lo que están haciendo en Juchitán, lo hacen a su manera, en su escritorio, controlan biólogos o empresas que hagan esos trabajos de campo y financiados por ellos, pues el dictamen es a favor de la empresa. Y la empresa dice: querían consulta, pues ahí está, ¡ya! déjenos pasar. Entonces, hoy ya ni siquiera queremos que se lleve a cabo la consulta, aquí en Álvaro Obregón. En ese momento si reclamamos ese derecho porque el Convenio 169 de la OIT, la Organización Internacional del Trabajo, nos da ese derecho y las declaraciones de la Naciones Unidas también, basándonos en estas leyes de los pueblos indígenas y en la misma Constitución, la Carta Magna, en sus artículos 1 y 2 habla de los derechos de los pueblos indígenas (Entrevistado no. 3, 28 de febrero de 2015).

El entrevistado no. 3 expresa en su discurso la violación de la empresa Mareña Renovables del derecho a la consulta previa, libre e informada que establece el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo. Asimismo, el entrevistado no. 3 señala que la ruptura con la empresa Mareña Renovables es tajante, pues consideran que la actual consulta que se está llevando en estos días en la cabecera municipal de Juchitán de Zaragoza, está diseñada para favorecer a las empresas eólicas. De ahí que una postura de política contenciosa del entrevistado no. 3 se exprese cuando señala que “hoy ya ni siquiera queremos que se lleve a cabo la consulta, aquí en Álvaro Obregón”, en ese sentido, los pueblos binni za, que se oponen a los proyectos eólicos crean una política contenciosa, apelando al derecho internacional y constitucional como lo deja ver el entrevistado no.3. En esta misma dirección, podemos observar que las políticas de mercado en materia de energía eólica contemplan solo costos-beneficios, pero pasan por alto los derechos de los pueblos indígenas, en los contextos locales en donde intentan desarrollar el mercado de la electricidad, a través del aprovechamiento de la energía eólica, sin considerar los ecosistemas y zonas productivas de los pueblos originarios, que en el caso de Álvaro Obregón son los pueblos ikjots y binni za.

El entrevistado no. 4, perteneciente al movimiento de resistencia en Álvaro Obregón, nos narra sobre el mal funcionamiento del sistema de partidos en la agencia de Álvaro Obregón, pues de acuerdo con su experiencia política y social, los líderes de los partidos políticos solo veían por sus beneficios, pero no el de la comunidad. Es importante señalar, que el entrevistado no. 4, es bilingüe, pues habla zapoteco y español, he aquí su narrativa:

Yo el primer, el inicio de la barricada de la resistencia, yo la verdad, en lo personal siempre me preocupo por mi pueblo, porque anteriormente todas las agencias y asambleas comunales y ejidatarios, todos los comisariados están de acuerdo con las autoridades siempre, no hay hecho de pueblo, no hay ejemplo de pueblo. Los ejemplos de pueblo eran de los perredistas y coceístas[1], pero no funcionó. Para los partidos si funcionaba para beneficios de ellos, pero no para la comunidad (Entrevistado no. 4, 28 de febrero de 2015).

El entrevistado no. 4 señala que el sistema de partidos borra la experiencia política de “pueblo”, la interpretación que hace es que los partidos políticos no ven por los intereses de pueblo, pues la experiencia de “pueblo” es de carácter comunal, por eso el entrevistado no. 4 llega a decir que “desde niño vi por mi comunidad”. Esta noción de pueblo es importante destacarla, pues es la visión comunitaria de este movimiento social, que a decir de Laclau (2010) la constitución de “pueblo”, configuran las identidades populares, necesarias para la lucha política frente al enemigo.

 

Consideraciones finales.

Nuestro trabajo ha desarrollado en forma de notas los primeros resultados de investigación de campo, sobre el impacto que tienen las políticas públicas orientadas hacia el mercado en materia de energía eólica en México, a partir del análisis de las primeras entrevistas realizadas en campo, en específico en la agencia comunitaria de Álvaro Obregón, en el municipio de Juchitán de Zaragoza, Oaxaca. Lo que vislumbramos es que el movimiento social del pueblo binni za en Álvaro Obregón, apelan a la “rebeldía”, a la política contenciosa, para hacerle frente a las grandes corporaciones que explotan el recurso del viento y de la tierra de los pueblos originarios. Así, es importante señalar que nuestra investigación está en proceso, presentando aquí los primeros resultados para comprender la política contenciosa del pueblo binni za en Álvaro Obregón (Gui’xhi’ Ro’).

Bibliografía

CONAPO (2015). Índice de Marginación por Entidad Federativa y Municipio 2010. Recuperado el 02 de marzo de 2015, de http://www.conapo.gob.mx/es/CONAPO/Indices_de_Marginacion_2010_por_entidad_federativa_y_municipio.

Convenio No. 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT, http://www.ilo.org/indigenous/Conventions/no169/lang–es/index.htm).

Corte Interamericana de Derechos Humanos (http://www.corteidh.or.cr/).

Damián, A. (2002). Cargando el ajuste: los pobres y el mercado de trabajo en México. México, D.F., México: El Colegio de México.

INEGI (2015). Sistema Estatal y Municipal de Base de Datos. Recuperado el 02 de marzo de 2015, de http://sc.inegi.org.mx/cobdem/resultados.jsp?w=13&Backidhecho=198&Backconstem=197&constembd=199&tm=’Backidhecho:3,Backconstem:3,constembd:3‘.

Laclau, E. (2010). La razón populista (Quinta reimpresión). Buenos Aires, Argentina: Fondo de Cultura Económica.

Laclau, E. y Mouffe, Ch. (2011). Hegemonía y estrategia socialista. Hacia una radicalización de la democracia (Primera reimpresión). México, D.F., México: Fondo de Cultura Económica.

MacAdam, D., Tarrow, S. y Tilly, Ch. (2008). Methods for Measuring Mechanisms of Contention. Qualitative Sociology, 31, 307-331.

Tarrow, S. (1997). El poder en movimiento. Los movimientos sociales, la acción colectiva y la política. Madrid, España: Alianza Universidad.

Tilly, Ch. y Wood, L. J. (2010). Los movimientos sociales, 1768-2008. Desde sus orígenes a Facebook. Barcelona, España: Crítica.

ENTREVISTAS (FEBRERO 2015)

Entrevistado no. 3 (Entrevista realizada en la agencia comunitaria de Álvaro Obregón, Juchitán de Zaragoza, Oaxaca, el 28 de febrero de 2015).

Entrevistado no. 4 (Entrevista realizada en la agencia comunitaria de Álvaro Obregón, Juchitán de Zaragoza, Oaxaca, el 28 de febrero de 2015).

NOTAS

1. El cambio de nombre de Mareña Renovables a Eólica del Sur, se debió fundamentalmente al conflicto que se originó a partir de la llegada de Mareña Renovables a la barra de Santa Teresa, para establecer su megaproyecto eólico, oposición que encontró a partir de noviembre de 2012, por parte de las comunidades de la agencia comunitaria de Álvaro Obregón, en Juchitán de Zaragoza, Oaxaca.

2. El Índice de Marginación por Entidad Federativa y Municipio 2010 del Consejo Nacional de Población (CONAPO), indica que el Índice de Marginación del municipio de la Heroica Ciudad de Juchitán de Zaragoza es de -0.62536

3. Aquí el entrevistado no. 4 se refiere a los miembros de la Coalición Obrero Campesino Estudiantil del Istmo de Tehuantepec (COCEI).

LA PONENCIA EN FORMATO PDF SE PUEDE DECARGAR AQUÍ:

Las políticas de mercado en energía eólica y movimientos sociales, el caso de Juchitán de Zaragoza, Oaxaca

 




Los números de 2014

enero 5, 2015

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Mi nuevo artículo en coautoría titulado: “Social Responsibility, Human Rights and Wind Energy: Oaxaca and Chiapas, Mexico”

diciembre 2, 2014

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